Lun. Jun 8th, 2026

Por: Eneas Rivas Castellanos, Cronista de la Ciudad

               Motivado por el frustrado intento de querer llevarse a Japón algunas de nuestras piezas arqueológicas Olmecas, guardadas en el Museo Tuxteco, he decidido pergeñar estas líneas, especialmente para “Eyipantla Milenio”

Aclaro, no soy arqueólogo,  ni me autodenomino arqueólogo; soy un devorador de libros, cuyas lecturas deseo compartir con ustedes…

Varios son los autores que a continuación mencionó; Alfredo Medellín Zeñil; Ignacio Marquina; Juan Hasler; Piña Chan; Carlos Blasser; Jaque Soutell; Michel Coe; Ignacio Bernal; el inmenso Matheo Setirling; Paul y Sagrario Lemus, de ellos he tomado los conocimientos expuestos.

También deseo aclarar que cuando ocurrió el primer hallazgo olmeca, Hueyapan de Ocampo era una hacienda de los Franyutti y pertenecía al municipio de Santiago Tuxtla.

Más tarde se independizó, formado el municipio de Hueyapan de Ocampo.

Actualmente son dieciocho las cabezas colosales descubiertas.

 TUXTLA OLMECA

                Tradicionalmente se considera tres centros olmecas en el sureste mexicano: “Tres Zapotes-Cobata” y “San Lorenzo Tenochtitlán”, en el estado de Veracruz y “La Venta”, en Tabasco.

                De las cabezas colosales monolíticas que se conocen, dos fueron halladas en Tres Zapotes y una, la de mayor proporción, en Cobata del municipio tuxtleco.

                Es muy famosa la Estatuilla de Tuxtla: en jade de 25 centímetros, representando al “Hombre con pico de pato”.

                Su importancia para la lingüística crece cuando leemos, por el sistema de puntos y rayas, la fecha 162 años A.C., según unos y D.C., en opinión de otros.

                El Museo de Sitio de Tres Zapotes conserva un fragmento de la Estela “C” que también interpretando sus grafías se lee 91 años A.C.

                Variadas explicaciones han aportado los estudiosos acerca de las Cabezas Colosales.     Últimamente se cree que representan mongoloides o personajes con el síndrome de Down. Comentan que por lo raro entre la población, eran guardadas para ofrenda en tiempo de escasez o abundancia de lluvias.

                Así se explica el llamado Señor de las Limas que representa a un sacerdote en actitud oferente con un infante en brazos.

                Los Toltecas vivieron en Tapalapan (antigua Tlapallan), Tecolapan y Tula del actual municipio de Ángel R. Cabada, antes Tuxtla.