La anómala situación en San Andrés y sus pueblos vecinos.
La situación creada por la revuelta Delahuertista, segregó a San Andrés y la región de la acción del gobierno, desde la noche del 4 de diciembre de 1923 hasta el 19 de marzo del siguiente año, en que fue abandonado por los Antigobernistas que se marcharon al campo en donde pasado un mes, se dispersaron para acogerse más tarde a la Amnistía.
Así, que desde el 19 hasta el 28 de marzo, San Andrés vivió sin autoridades legales en absoluto, atenido únicamente a la natural comprensión de sus hijos y el amor a su terruño. Y fue de verse la extraña situación en que se vivió “Normalmente dentro de la anomalía existente durante diez días” sin escándalos, desconciertos ni grandes preocupaciones políticas; ni sociales.
No había autoridades, policías, ni soldados de ningún bando. Las puertas de los juzgados y oficinas públicas y dependencias de la cas municipal, estuvieron abiertas de par en par, incluso las de la cárcel misma, en donde no había nadie; habiéndose contado como única vigilancia en esos días, la de las patrullas voluntarias numerosas por cierto, encabezados por Antonio C. Rascón y Roberto Calzada que recorrían todas las calles y cambiaban el turno a media noche y solo en la primera o segunda madrugada hubo un intento de ataque o sondeo a ellas; en la entrada de la calle Campeche, que fue de ínfima duración y sin consecuencia.
Debe anotarse que en esa década de absoluta libertad, nadie se atrevió a dar una nota discordante en la ciudad, ni fuera de ella.
1924
Se restauró el gobierno dentro del orden constitucional
El 28 de marzo en la tarde y después de haberse normalizado la situación política en Santiago Tuxtla, llegó a esta El Mayor Primitivo R. Valencia con varios miembros del Partido Rojo, que en calidad de escolta lo acompañaban en el desempeño de la misión que lo trajo y con él habían tomado parte en la campaña militar en el ISTMO.
Continuará…
