Lealtad en el trabajo
Seguridad en el transporte público
Montoya, ¿candidato a la diputación federal?
Lealtad en el trabajo.
Iniciamos esta entrega citando alguno de los valores que aprendemos en cuestiones religiosas, en los principios que nos enseñaron nuestros padres y en el respeto y entrega a nuestro trabajo; siendo todo trabajo digno por el cual devengamos un sueldo, igual debe ser digno de defenderse, cuidarse y conservarse.
Así también el respeto hacia nuestros compañeros y nuestros jefes es indispensable dentro de la secrecía laboral; lamentablemente cuando se incursiona a personas con falta de principios la armonía laboral se pierde y se convierte en una carga diaria de intrigas que llevamos a cuestas en nuestras labores diarias haciendo nuestro trabajo pesado, distrayendo los proyectos de crecimiento.
Más lamentable resulta cuando los compañeros de trabajo en quienes confiamos violan esa confianza ventilando las técnicas, estrategias y cuestiones laborales, dando al enemigo la pauta para que con intrigas desestabilice la armonía laboral.
Esta es una reflexión de inicio de año para que brindemos a nuestros competidores en cualquier terreno laboral la oportunidad de que se ubiquen en un 2012 que se antoja bastante difícil y donde solo tendrán cabida quienes estén preparados y no anden mendingando una oportunidad con el veneno en la lengua para atraer la atención de los demás.
Así pasarán los años y de allí no cruzarán la barrera del progreso. Ánimo amigo no te desesperes logra tus metas con trabajo y no con intrigas.
Bien, después de esta breve reflexión, nos encontramos con un tema que está siendo bastante comentado y es la seguridad a bordo del servicio de transporte público en la modalidad de taxis.
Comenzamos por las cuestiones de atención y de respeto donde algunos taxistas están siendo severamente criticados por su conducta bastante vulgar por la forma soez en que se desenvuelven ante el usuario del transporte.
Si bien es cierto que a muchas personas les falta educación vial para no seguir caminando sobre el arroyo vehicular ignorando las banquetas, también es cierto que se da el que diariamente nos encontremos con taxistas que no se miden y emplean palabras impublicables no solo entre miembros de su gremio sino también con el público que se les cruce y hasta con el usuario.
Viene el turista y luego publica en los diferentes portales de internet sus malas experiencias acerca de esta zona, al ser rebasados en pleno centro de la ciudad por taxistas, cuando la velocidad es mínima permitida por ser una zona urbana, pero rebasando a los visitantes se encuentran con peatones que se atraviesan y que luego resultan lesionados.
Pero, entrando de lleno al tema nos encontramos con gente inexperta al volante, gente con dudosa presentación y de dudosa procedencia; el perfil para emplear a choferes en unidades del servicio público se perdió; mucho, pero mucho atrás quedó.
En tiempos pasados, el chofer de taxis tenía que ser una persona de respetable familia, bien recomendada y conocida, muy lejos de aquellos vicios, si acaso el cigarro, y eso era fuera de la unidad y cuando no estuvieran en servicio.
El taxista de ayer no solo tenía que andar bien afeitado y pulcro de su ropa, sino también los zapatos bien limpios, muy prudente, si acaso, en su conversación; atento en la puerta y muy discreto al ver a una dama atractiva.
La cortesía ante todo, y estacionar bien el vehículo para que el pasajero no sufriera ningún riesgo.
La educación un estandarte en cada uno de los ruleteros, que además de que eran pocos, sus servicios los prestaban con empeño porque era un trabajo bien lucrado y de buen servicio.
Los padres de familia con gusto llamaban a la central de taxis y con confianza mandaban a sus hijos a la escuela por el respeto que había; los hijos de respetables familias iban y regresaban hasta con los mismos taxistas en el marco de esa confianza.
¿Qué pasó? ¿Dónde quedo toda esa confianza? ¿Dónde quedó aquella conducta?
Algunos taxistas han sido acusados de abuso contra jóvenes estudiantes; ya no entregan los artículos de valor olvidados en el asiendo del taxi; molestan con el claxon a jóvenes estudiantes y a damas cuando las ven solas, incluso, hasta cuando van acompañadas.
Gritan y ofenden con palabras impublicables cuando algún peatón se cruza fuera de la línea protectora del peatón y aun hasta cuando van sobre ella.
Retan ante el usuario del servicio público a su compañero cuando les ganan alguna carrera; y se estacionan donde quieren y bajan el pasaje donde ellos quieren no donde se les pide.
Por el espejo retrovisor se atreven a fisgonear a las jóvenes de manera lujuriosa incomodando al pasaje.
Portan tatuajes y para que se les vea usan camisetas cortas despidiendo en muchas de las ocasiones el fuerte olor a sudor y le sumamos el que no se afeiten, mostrando claras huellas del desaseo personal, mal vestidos y hasta con zapatos sucios.
Fuman dentro del taxi, van hablando por el celular y bebiendo el refresco, peor cuando van con el radio banda diciendo puras groserías, palabras obscenas y hasta contando cuestiones íntimas faltando a la caballerosidad exhibiendo la intimidad de una dama.
Que el usuario aborde como pueda el taxi y se baje como pueda, no hay mucho tiempo de espera, casi arrastran al cliente bajándose.
Estamos citando algunas de las formas que se han perdido, pero la seguridad ya no queda ahí; algunos otros taxistas ni siquiera trabajan sólo andan quemando gasolina lo que hace muy dudosa su actuación, y a falta de vigilancia hacen de las suyas.
Es por ello que los comentarios han ido en aumento, es ahí donde los líderes de organizaciones del transporte público en sus diferentes modalidades deben contribuir con su parte y establecer filtros para seleccionar a toda esa comunidad de prestadores de servicios en la modalidad de taxistas.
El usuario ya no se siente a gusto viajando con este tipo de personas que dan mal aspecto en el servicio de uso diario durante las 24:00 horas del día, porque dan noticias que entros municipios hasta taxistas han estado metidos en olas de secuestro.
Muchos patrones por falta de interés aceptan a cualquier persona que dice manejar aun cuando ni siquiera tienen licencia y peor con malas actitudes que de entrada brindan la desconfianza al usuario del transporte.
La seguridad en el transporte es muy necesaria y así lo reclama la sociedad, se espera que con el apoyo de las autoridades legislativas en breve se establezcan algunos mecanismos para que se controle aún más la filtración de gente nociva en este servicio de uso diario.
En el transcurso de esta semana la dirigencia estatal del PRI en Veracruz dará a conocer, según convención de delegados al interior del instituto político, el nombre del candidato al Senado de la República, siendo hasta el momento y no por encuestas o convenciones, sino por fuertes comentarios que José Yunes Zorrilla, podría ser la carta fuerte.
También no hay que destacar al líder magisterial, pero desde que inició el proceso, en el amanecer de lo que se avecina José Yunes ya era mencionado, al mismo tiempo que el diputado Jorge Alejandro Carvallo Delfín.
Y de ahí surge, sin dejar el cargo, el otro Yunes, quien se hecha muchas flores porque “transformó y recuperó” el PRI, cosa que dudamos mucho, porque el escenario de la violencia ha inclinado la balanza política y no la credibilidad que pudiera tener quien cuando le ha convenido le tira al gobierno, y cuando están con él, el gobierno es lo máximo.
La soberbia y arrogancia de Yunes Landa, de nada le servirá porque desde antes ya era favorito por el Revolucionario Institucional José Yunes Zorrilla. La fecha límite a más tardar es el sábado 21 de enero.
Y ya que andamos por aquí, para quienes buscan ser palomeados como candidatos a diputados federales, el método de encuestas será el que defina el rumbo y quienes serán los elegidos para contender en esta justa electoral.
Este “proceso” es el disfraz para que no se diga que hubo el “clásico dedazo” que todo fue elegido democráticamente al interior del PRI, y así no haya venganzas mezquinas en el futuro político entre los del tricolor.
Según versiones las encuestas son por simpatía a ver quienes podrían ser los candidatos a diputados federales; aquí el PRI no debe jugar, debe ver el trabajo realizado de quienes verdaderamente se han puesto la camiseta.
Y si se trata por encuestas al interior del Revolucionario Institucional, al menos en el Distrito de Los Tuxtlas, eran dos cartas fuertes, el diputado Jorge Alejandro Carvallo Delfín, y el diputado Tomás Montoya Pereyra.
Semanas atrás fue el licenciado Carvallo quien dijo que terminaría con el compromiso ante el Congreso del Estado según lo protestado ante la LXII Legislatura, por ello se sigue comentando que Tomás Montoya Pereyra, sería el candidato a diputado federal por el Distrito XIX.
Y como el rumor sigue creciendo, líderes de barrios y colonias de los municipios que comprende el distrito local ya se están acercando al legislador local; y también las autoridades ejidales están haciendo lo propio, acercándose los fines de semana al catemaqueño para manifestarle su apoyo en caso de que sea el ungido por la cúpula priista.
Para ello, el jueves 26 podría develarse si va o no va.
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