El Gran Kayman, Catemaco, Ver.—Los conflictos políticos en cierto orden de ideas contienen más miga y conllevan en si algo más que una mera disputa por la dirigencia del Comité Municipal del PRI, en la aún mágica ciudad de Catemaco, donde aún existe una notoria propensión a delegar el manejo de la política interior a ciertos dizque funcionarios mañosipales, sin capacidad alguna ni facultades en la toma de decisiones, pero que actúan creando una peligrosa confusión política que a la larga viene resultando inmanejable.
Hay carencia de una verdadera militancia priísta, debido al centralismo literal que no es otra cosa que caciquismo disfrazado de soberanía local, ya se están moviendo por algunas comunidades operadores dizque políticos creando al azar las seccionales, resucitando en el medio rural, el dedazo y reparto de posiciones, acomodando al amigo, compadre, familiar al incondicional, etc., aunque poco sepa de la labor a desarrollar, total, eso aunque se sabe es un rotundo fracaso anticipado, ya que la decisión cupular es la que cuenta aunque se ha dicho que el ancianato, ya no esta para manipular al PRI, los del nuevo cuño no cantan mal las topoteras.
El delfín municipal Lic. Homero Ramírez Ocampo, lleva cierta delantera en ese rubro priísta en su intentona por alcanzar la presidencia del Comité Municipal del PRI y para que no se vea muy impuesta, realiza labor proselitista por varias comunidades y cuenta con la bendición del vaticano municipal catemaqueño; sabe de los errores, omisiones, prepotencias de quienes han ostentado dicho cargo municipal priísta en un comité, donde ya no es posible trabajar a base de anécdotas y chismes, y “Al ahí se va”, ignorando a la militancia; porque el peor enemigo del PRI es la creencia vieja de carro completo.
El ruso Roberto Arturo Valencia Gracia, sigue en pos de que la verdadera militancia priísta se fije en él y logre su objetivo.
Por ahí llega con muchos bríos el Dirigente Nacional de CNC (al menor así se ostenta) MVZ Marcelino Martin Gracia Pérez, priísta de hueso “coyoyao”, que lo mismo que Cundo Pereyra Cadena debía de ser, tienen interés por dirigir el príísmo municipal de Catemaco; un priísmo plagado de enormes conflictos internos donde las frivolidades y erradas conducta de quienes han sido dirigentes municipales, lo han llevado al caos y sumergido en la peor de las crisis; de la que hoy dicen, sacarán quienes buscan la Presidencia del Comité Municipal, de quienes se están acercando al “banqueto” aún sin ser invitados.
Por lo pronto, en algunas comunidades del turístico municipio algunas cámpiras ya lucen orgullosos camiseta con el slogan “Vamos por Homero, PRI”. Así mi ojo kaymanero, aunque en política no se trata solo cambiar por cambiar; es necesario mantener lo que concuerde con las buenas enseñanzas y valores del PRI, sin renunciar a la ética donde permeé toda acción u decisiones, política, para asegurar su permanencia como partido político en dicho municipio, ante una sociedad más libra y democrática.
