Jue. Jun 11th, 2026

¡En honor al Amor y la Amistad!

Los seres humanos por naturaleza son gregarios; es decir, afectos a vivir en grupos, bien  con sus familiares o con el conjunto de personas  afines a costumbres, idiosincrasia y demás motivos coincidentes.

En lo familiar, por el instinto emotivo derivado del afecto de esposo, de padres a hijos, hermanos, primos, tíos o abuelos cultivándose así el amor familiar, que los une para resolver los retos de supervivencia, apoyo oportuno y cuanto sea necesario para vivir en armonía y en paz.

Cuando en el hogar los padres se comportan con afecto, buenos modales y costumbres, los hijos observan y aprenden a comportarse de esa manera estableciéndose desde ahí, el respeto y la comprensión, necesarios para ser una persona útil a la familia y a la sociedad.

Cuando tratamos a nuestros, vecinos, compañeros de trabajo o con las personas que por una u otras razones tenemos que convivir y nos comportamos con ellos con amabilidad, atención y respeto, establecemos con ellos una sincera amistad.

Al conjugarse el Amor y la Amistad entre la familia y la sociedad, se obtiene una armonía de vida tranquila y duradera que llena de felicidad y esperanza a la comunidad en un ambiente de seguridad y progreso.

La educación, el respeto y consideración a nuestros semejantes son las bases idóneas para rendir merecido tributo al Amor y la Amistad.