“EN ESTOS TIEMPOS Y SIEMPRE hay que hacer lo necesario por conservar nuestros trabajos, después de ser eficiente, honrado, tenaz y puntual; una de las virtudes en el trabajador es la cortesía…”
Vivimos tiempos muy difíciles en diferentes ámbitos de la vida, uno de ellos en la economía, aún para los profesionales la tasa de desocupación aumentó visiblemente.
La Cortesía, clave fundamental en los seres humanos. Especialmente en las personas que se dedican al Servicio Público, quienes deben asumir la responsabilidad de dedicar su mayor esfuerzo para cumplir cabalmente su cometido, al devengar un sueldo con el cual sobreviven, ya que hay casos donde personas prepotentes y mal educadas tratan al público con la punta del pie, desconociendo totalmente que su trato debe ser digno y cordial.
Sería excelente que las Autoridades dedicadas al manejo de la Educación incluyeran en las actividades escolares, personal especializado para enseñar sobre los buenos modales que buena falta hace, ya que al correr de los años se han ido perdiendo las virtudes de una sociedad amable y educada. Sabemos que los buenos principios los aprendemos de nuestros Padres, pero se debe volver a enseñar que estamos viviendo en una Sociedad donde todos tenemos la necesidad de interrelacionarnos.
Sin las buenas relaciones ¿hacia dónde va el futuro que tienen que enfrentar los niños? Es necesario prepararlos para que puedan enfrentar todos los acontecimientos venideros. Sabemos que un niño recién nacido es la criatura más indefensa del mundo y el cuidado protector de sus Padres es esencial para que pueda vivir y desarrollarse.
Nuestros hijos son nuestra posesión más preciada; nuestros tesoros, y como tales debemos resguardar y educar celosamente. Toca como parte fundamental a nuestros Gobiernos pedir a las Autoridades Educativas incluir un programa sobre este tan importante tema del Conocimiento de las Normas de Cortesía… SUERTE…


Bien, es verdad, por lo menos en el XIX te despachaban con un «vuelva usted mañana» (vease el articulo de Larra, http://www.estrategialocal.com/_es/libros_y_manuales/_internal/repository/VUELVA.pdf ,ahora te dan un punta pie o con la ventanilla en las narices:»es la hora del cafe».y se me queda la impotencia y la rabia de pensar que encima a este individuo le estoy pagando su sueldo con mis impuestos.