¿Usted qué Opina?, Por: Alfredo Tress Jiménez

LA REFORMA POLÍTICA

La semana pasada fue revisada por la Comisión Permanente de Puntos Constitucionales en la Cámara de Diputados, la minuta que envió el Senado de la República sobre la reforma política, el documento disponía de 11 temas, los diputados sólo abordaron 8.

Entre los puntos que se aprobaron está la posibilidad de que existan las candidaturas ciudadanas para que las personas que no pertenecen a ningún partido político puedan participar en los procesos electorales. Sin embargo, este punto quedó como optativo para las diferentes entidades del país tendrán que legislar y reglamentar para que se pueda concretar su ejecución.

Se aprobó también que los ciudadanos tengan la posibilidad de enviar iniciativas al Congreso de la Unión. Para que un conjunto de ciudadanos tenga acceso a esta posibilidad será necesario contar con el apoyo del 0.13% (actualmente 99, 007 ciudadanos) del listado nominal.

La consulta popular también quedó dentro del esquema aprobado. Será el Presidente de la República, el 33% de los integrantes de cualquiera de las Cámaras o un grupo de ciudadanos que cuente con el apoyo del 1% de los electores de la lista nominal, quienes podrán iniciar ese procedimiento.

Los diputados aprobaron también que, en caso de falta absoluta del Presidente de la República, sea el secretario de Gobernación, el secretario de Hacienda o el secretario de Relaciones Exteriores, en ese orden, quienes lo sustituyan en el cargo en tanto el Congreso se erige en Colegio Electoral y designa a un presidente interino, provisional o sustituto, según sea el caso.

El proyecto de dictamen incluye también la posibilidad de que, cuando el Presidente de la República resulte electo y no puede tomar protesta ante el Congreso de la Unión, pueda hacerlo ante el Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Se aprobó también la figura de iniciativa preferente, ésta se refiere a la posibilidad de que el Presidente de la República pueda señalar dos de sus iniciativas como prioritarias para ser aprobadas en un periodo ordinario de sesiones; por lo tanto, el Congreso tendrá a más tardar 30 días para dictaminar.

Además aprobaron que el Senado ratifique a los comisionados de los órganos reguladores del Estado: la Comisión Reguladora de Energía; la Comisión Federal de Competencia (Cofeco); y la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel). Finalmente, la Comisión de Puntos Constitucionales avaló aumentar el piso de votación mínima para mantener la cláusula de gobernabilidad en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal de un 30 a un 40%.

Estos puntos aún estarán en discusión, pues en los próximos días la Comisión de Puntos Constitucionales deberá trabajar en conjunto con la Comisión de Gobernación y tener la opinión de la Comisión de Participación Ciudadana para que se apruebe el dictamen.

Una vez aprobado, será llevado al pleno de la Cámara baja, donde deberá de votarlo afirmativamente con las dos terceras partes de los diputados (333 votos), ya que se trata de cambios a la Constitución Mexicana.

La reforma política ha ido perdiendo aspectos fundamentales conforme avanza en el interminable camino legislativo. Cuando la dictaminó el Senado, quedó fuera la posibilidad de realizar elecciones con una segunda vuelta en elecciones cerradas, como ocurre en países como Argentina, Colombia y Chile entre otros, y que podrían terminar con el problema de legitimidad en caso de elecciones cerradas, como fue el caso de 2006, donde Felipe Calderón ganó tan solo con el 0.56% de los votos.

También se dejó fuera desde su aprobación en el Senado la reducción del Congreso, acotar el fuero legislativo y la ratificación de los miembros del gabinete por parte del congreso.

El tema más álgido de la discusión de la Reforma Política fue la reelección consecutiva de legisladores y alcaldes que, al final, se logró eliminar.

La reforma política en México se volvió a estancar ya que con las reformas que se desecharon, no se permite crear nuevas condiciones para una gobernabilidad democrática y eficiente, porque con las reformas faltantes la toma de decisiones en las instituciones no será efectiva y ampliamente satisfactoria, puesto que evitar realizar elecciones con una segunda vuelta, la aprobación en la reducción del Congreso, el no acotar el fuero legislativo y la ratificación de los miembros del gabinete por parte del Congreso, así como la reelección consecutiva de legisladores y alcaldes, por mencionar solo estos temas, limita disponer de mecanismos que eviten y resuelvan los conflictos.

Por otro lado, será lamentable el no disponer de poderes compartidos que favorezcan y promuevan la cooperación entre el Presidente y el Congreso, es decir, entre los diversos partidos que tienen posiciones de poder en estas instituciones, sin duda la gobernabilidad y el pueblo mayoritario son los grandes perdedores en este escenario.

¿Usted qué Opina? alfredotress@hotmail.com