 Aprendices de políticos, acelerados y… trambucados

Después de que el PRI quedó desahuciado, tras las elecciones del 2018 a nivel nacional, algunos sesudos sabihondos de la política, en las altas esferas, pretenden realizar una especie de mescla partidista azul, rojo, verde y amarillo, tirándole a vino, para recuperar espacios electorales en el 2021, es decir, quieren a huevo que el tricolor se reposicione tras el destripadero proporcionado por el pueblo en las urnas.

Esto quedó evidenciado en la reciente visita a Boca del Río del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Valle, quien posó para la foto con los representantes del PAN, PRD y del Verde Ecologista, en las que también estaban dirigentes de Morena, aunque usted no lo crea.

Que nadie se asuste, desde tiempos inmemoriales ha existido este tipo de “alianzas” perversas, pactos, acuerdos y negociaciones a modo, para seguir aferrados al hueso y enchufados en la ubre presupuestal, total, al pueblo lo que le importa es el circo, la maroma y el teatro.

El PRI está deshuesado y en tal sentido algunos vividores del tricolor pretenderán apropiarse de sus despojos y, ahora con la cantaletita de que que, si habrá que renovarlo, modernizarlo, reorientarlo o de plano cambiarle de nombre, lo cual ya no les dará tiempo, enderezan sus baterías para formalizar la alianza Verde Ecologista de México (satélite del PRI) con las banderas de Morena, a las que se unirán de facto, el PAN y el PRD.

Así, la simulación y el mangoneo en todo su esplendor para las elecciones Federales y locales del 2021, con actores políticos mañosos, viejos, arcaicos y desprestigiado, sin la fuerza política y el liderazgo que algún día tuvieron.

Aunque claro, existen sus honrosas excepciones al interior del PRI, ahí están los que no salieron huyendo ante la catástrofe o el tsunami electoral del 2018 y por el contrario retomaron el timón del barco, afianzándolo al extremo para salir del naufragio y reposicionarse para seguir haciendo política desde sus respectivas trincheras, dando la cara y soportando los embates críticos de la militancia, ahí están los claros ejemplos del ahora dirigente del tricolor en Veracruz Marlon Ramírez Marín y del ex de muchos cargos públicos, partidistas y electorales, el estratega político de la última década y media, Jorge Alejandro Carvallo Delfín; guste o disguste, ambos personajes son referentes en la clase política y con proyectos viables en un futuro inmediato, no por nada arman sus respectivos cuadros en sus respectivas demarcaciones y, ya a estas alturas a ambos los ven en la Cámara Alta y para el 2024 formando la dupla perfecta rumbo al Senado de la República, ambos tienen con qué y… bastante.              

En contraparte, hay otros que en estos momentos tiran las flechas a la luna viviendo sus “ilusiones políticas” o sueños guajiros, queriendo ganar elecciones para ser Diputado Federal, Diputado Local o alcalde, sin conocer a fondo los usos y costumbres del poder, las carencias y necesidades reales de los pueblos o;  las intrincadas negociaciones económicas y mecánicas de los partidos políticos ( que venden las candidaturas por varios millones de pesos) y por si esto fuera poco ignoran a plenitud  los oscuros recovecos de la administración pública.

Es por eso que son presa fácil de los embaucadores, de los plumíferos egocentristas quienes les tocan el arpa, les endulzan el oído con miel y proporcionan el canto de las sirenas, son en si vividores de la política, es ahí donde los aspirantes y suspirantes a algún cargo de elección popular deberán estar más que alertas para que no caigan en las arenas movedizas.

Tal y como le está ocurriendo al Dr. Alejandro Tom Linares, a quien, algún perverso le vendió la idea de que será Alcalde de San Andrés Tuxtla, por cierto, sin ningún mérito, y lo andan colgando y trambucando en diversos eventos públicos como el del ” Día Internacional de la Mujer”, ganándose acres comentarios entre la población y los usuarios de las redes sociales, pues promociona su imagen, sin aportar nada y, cuando es nada, es nada.

Lo dicho por el columnista Leo Morales no tiene desperdicio…  “La presencia del médico Alejandro Tom, en el festejo de las mujeres, no fue bien visto por las propias mujeres pensantes, más cuando no fue invitado por el movimiento. Pues busca la candidatura a la presidencia municipal por Morena, lo llevó conocida grilla, que se quiso comer el evento, sin costarle nada”.

“El movimiento su postura, es imparcial, mantiene una buena relación, con todos los partidos políticos, pero no está definido para las próximas elecciones. Es más, en este evento, que fue estrictamente para mujeres, se vio muy mal, que politiquillos novatos, estuvieran de colados, comprometiendo al movimiento campesino”.

“Cuentas claras y, amistades largas”.

En fin, en los meses por venir los “tiradores” a cargos de elección popular tendrán que distinguir a la perfección la diferencia entre “ilusiones políticas” y “obsesiones políticas”; digo, para que no dejen la salea en el alambrado.