• Ticho Bustamante

A medida que los tocadiscos Radson llegaban a la comunidad para quedarse, difundiendo a través de ellos los corridos propios de la época y para amenizar los bailes populares de la comunidad, así los huapangos se fueron apagando paulatinamente. Solo la convocante fiesta ceremonial del velorio de la Gachupina o Virgen de los Remedios quedaba como un reducto de los viejos músicos que se resistían a silenciar sus instrumentos.

Por finales de los años sesenta, y mediados de los setenta se intenta reactivar la música y el baile de tarima con una visión diferente a la tradicional del campesino, de esta manera surgen los primeros talleres de enseñanza del baile de tarima, entre los que destacan la escuela de baile de la señorita Flora Turrent Fernández, Abundio Aparicio Cárdenas, que asistía a los domicilios a enseñar y Ticho Bustamante, quien en el corredor de su casa practicaba enseñando el baile.

Ticho Bustamante Xolo fue hijo y nieto de músicos campesinos, su abuelo Tirso Bustamante y su padre José Bustamante Delgado les gustaban mucho la música y era común que después de cada jornada de trabajo en el campo, verlos sacar sus butaques al corredor de la casa y ponerse a tocar por tiempos prolongados alegrando esas empedradas calles del viejo barrio de San Pedro.

Él se sintió relegado por su abuelo y por su padre por el hecho de tener la tez demasiado morena, creía que no era tratado como el resto de sus hermanos y para ganarse la atención y el cariño de su abuelo, desde muy niño aprendió las cosas que a ellos les gustaba.

De esta manera Ticho aprendió a bailar llegando a ser muy diestro en el baile, el huapango era su pasión. Tiempo más tarde, cuando joven, mientras su papá tocaba él se encargaba de enseñar a bailar a quien gustaba del son. Entre los asistentes a esas tertulias huapangueras se recuerda a Susana Bustamante, Ángela Nape, María Elena Melchi, Estela Bustamante, Carmen Ramos Cortes, Caritina González, Silvia Bustamante, Juan Bustamante, entre otros.

En 1978 participó durante las fiestas septembrinas en un concurso de huapango organizado por el municipio junto a su sobrina Silvia Bustamante donde ocupó el segundo lugar, siendo el ganador Víctor Ordoñez, posteriormente a principio de los años ochenta participó en el Concurso Estatal de Fandango allá en Santiago Tuxtla, llevando la representación de San Andrés siendo su pareja su prima Estela Bustamante, así frente a diestros adversarios y con un riguroso jurado calificador lograron obtener el primer lugar en dicho certamen.

También le gustó el canto donde incursionó y participó como aficionado en radiodifusoras, además de ser un buen ejecutante del danzón, pero nada le daba más satisfacción y alegría que subir a la tarima para bailar un buen son, no había un huapango donde no estuviera presente y el nombre de Ticho Bustamante era mentado en cada fiesta de huapango de nuestro pueblo.