• Catemaqueños…

Desde las primeras décadas del pasado siglo XX, a pesar del aislamiento que vivía nuestra región, era manifiesto el   interés por las expresiones culturales

Así, muchos catemaqueños destacaron en actividades creativas y fuera de lo común. A vuela pluma recordamos algunos -sólo algunos- nombres…

Don Canuto Bernal rico comerciantes de principios de siglo, cuya afición al teatro lo llevaba a ciudades como Tlacotalpan, Alvarado o a Veracruz para asistir a funciones de teatro que se presentaban en esas ciudades….Doña Rosaura Pérez Cárdenas y dona Trinidad Estrada García, maestras empíricas quienes a principios de siglo XX realizaron importante –y ahora olvidada- labor educativa en la comunidad; a sus escuela acudieron varias generación de niños y jóvenes.

Don Gabriel García Guillén, hombre del siglo XIX, de  amplia cultura, abogado por la Escuela de Leyes  de Xalapa, reconocido tribuno ,jefe político, diputado al Congreso de la Unión en dos ocasiones y poseedor de una rica biblioteca. Su hijo Pedro García Mantilla, con estudios de medicina inconclusos fue reconocido en la región como sabio en la ciencia de galeno y otras disciplinas y filántropo; además compró y regaló una vasta extensión de terrenos para el fundo legal de Catemaco.

Aunque originario de Acayucan, pero avecindado en Catemaco, donde formó su familia, Don Francisco Mortera Cinta, fue alcalde en los postreros años del porfiriato. Compadre del general Díaz, demostró su amor al terruño, lo embelleció, construyó  la torre del reloj, la casa del ayuntamiento, el cementerio civil y el primer parque, que después llevó el nombre de Madero.

Y muchos años antes que se implantara el sistema de educación oficial, ya había quienes por vocación impartían las primeras letras y conocimientos básicas, pero además instruían e inculcaba las elementales reglas de urbanidad, disciplina y buen comportamiento.

Entre esos mentores se recuerda a doña Trinidad Estrada y doña Rosara Pérez, ya mencionadas; el maestro oriundo de Alvarado don Antonio C. Rascón, que primero llegó a Catemaco, abrió un escuela y luego se trasladó a San Andrés…

Otro abogado ilustre, Adolfo Moreno García, titulado en la Escuela de Leyes de Xalapa, llegó a ocupar el alto cargo de Procurador de justicia del Estado, en los años 30 María Teresa García Cadena, primera mujer de la región en cursar una carrera universitaria y obtener el doctorado en química; además distinguida por su obra literaria, poética, periodística y de lucha social…Don Abelardo Moreno Armegual, primer médico cirujano nativo de la Villa…

Hablando de poetas, doña María Boettiger de Álvarez, le cantó al pasaje y al “alma y ensueño” de esta su tierra natal, en finos poemas… Se recuerda, años atrás,  a un versificador agudo y oportuno, Juan Santos Solórzano, de oficio pescador y amante de la literatura, poeta y lector versado en los clásicos.

Y más poetas: la ya mencionada María Teresa García Cadena, María Andrea Absalón de Brizuela, también pintora y creadora del escudo oficial de Catemaco; Aurora Ferat Cadena, Rodolfo Soler Zamudio, Salvador Torres Berdón, Pedro R.  García Cadena, Ramón F. Pérez….Mencionamos a Lope Brizuela Absalón, abogado de lúcida inteligencia, florida palabra, culta y libre pluma.

En la música destacaron virtuosos instrumentistas que integraron diversos grupos, como el renombrado concierto dirigido por don Julián Moreno Armengual, compositor de bellos valses de corte clásico como “Recuerdos de Montepío” y “Ana”. Y en torno al Concierto Moreno estuvo una pléyade de reconocidos músicos, entre los que se recuerdan a Felipe Pérez, Ramón Hernández, Salvador Chontal, Rafael Moreno, Marcelino Vidal y otros filarmónicos que mantuvieron una importante actividad musical que se proyectó a otras localidades de la región de los Tuxtla.

 No debemos olvida a mucho integrante dela familia Azamar, especialmente, Emiliano, violinista y su hermano Pastor –tío Pato- compositor y guitarrista; algunos de sus descendientes han optado por la ruta musical

Organistas y cantores de música sacra fueron Agustín Moreno Armengual y Nicolás Taxilaga cuyos hijos Pedro y Carlos heredaron el gusto musical y fueron virtuosos de la guitarra y el canto; Carlos fundó, con Alberto, Beto, Taxilaga y Manuel González, el famoso Trio Playa Azul que hizo época, a mediados del siglo pasado, con sus interpretaciones de boleros románticos y sus serenatas….Tal vez ahí comenzó la extensa dinastía Taxilaga dedicada hasta ahora al cultivo musical.  La orquesta de “Joselito y los 7 hermanos”, son parte de ella.

La familia Santos Leal, con don Miguel Ángel Santos Montes a la cabeza, integró el grupo de los “Hermanos Santos”, que animó los bailes durante la segunda mitad del siglo pasado; además, algunos de sus miembros sobresalieron como compositores. La emblemática canción “Linda Catemaqueña”, es demostrativa de su inspiración musical. Actualmente los sucesores continúan la tradición musical iniciada por su fundador…

También destacaron los conjuntos llamados “marimba orquesta” como “La Lira del Carmen”, de los hermanos Organista, la “Marimba Estrella” de los hermanos Taxilaga, la “Marimba Son” de los hermanos Domínguez y otros grupos que a la memoria escapan, interpretaban los éxitos musicales del momento y amenizaban serenatas, retretas domingueras en el parque municipal o en fiestas familiares…y en ocasiones eran contratados para llevar su música a otros puntos de la región.

Practicante del arte fotográfico, don Agustín Moreno Armengual documentó con su cámara una larga época de la vida cotidiana. Y dejó un rico documento histórico plasmado en cientos de fotografías impresas y negativos en placas de vidrio…En años posteriores, Quintín Alvarado Torres, de origen sanadrescano, pero avecindado en Catemaco, también se convertiría en cronista gráfico de la vida del pueblo, destacando sus fotografías de paisajes del lago, en las que patentizó su sensibilidad de artista de la lenta.

Varias eran las manifestaciones populares, ya desaparecidas o desvirtuadas, como los velorios acostumbrados en las fiestas de los barrios, entre las que sobresalía las celebración de la Virgen de La Candelaria, conservada por la familia Casanova, de origen campechano; las fiestas de la marina, la del barrio de San Juan y las tradicionales ferias de Semana Santa y de la Virgen del Carmen…

Las mojigangas de honda raigambre popular. Fueron recreadas e impulsadas, en distintas épocas, por los señores Crispín Absalón, Manuel Rojas, Bernardo Ortiz y Guillermo Moreno. En las últimas décadas del siglo XX las mojigangas, transformadas, despojadas de su original atractivo,   iniciaron nuevos ciclos con los grupos de Manuel, Meme, Absalón; el Halcón Ramírez y “el Muñeco”, entre otros.

Por estos contornos había magos de la pirotécnica. Famosos por sus cohetes corredizos, bombas, cascadas y castillos fueron los hermanos Ramón y Ángel Ortiz, conocidos como “los chigüitos”…También algunos catemaqueños crearon novedosos papalotes y globos, como don Heraclio Absalón, diestro globero…

Y en la artesanía productiva de la ebanistería destacaba la destreza y creatividad don Manuel Oliveros, Herculano Moreno Ortiz, Alberto Taxilaga Peréz, Ramón F, Perez y otros nombre que a la pluma escapan

Y en los tradicionales fandangos destacaban bailadores como Juana Eduardo, Santiago Martínez y Narcisa López; versadores y decimeros como Cándido Cruz y Antonio Martínez; cantadoras de velorios como Jacinta Pérez…Los carros alegóricos eran imprescindibles en las fiestas patrias y en algunas celebraciones religiosas, de ello se encargaban las damas de la acción Católica, se recuerda a doña Toña Pérez, Maye Absalón de Brizuela y doña Victoria Pérez Armengual …

En el mundo infantil se mantenían vivos, los juegos de canicas, trompos, baleros, el tángano, la rayuela, los papalotes…Juegos grupales como la roña, la quemada, las escondidas, los encantados, el bote, las rondas… Y de paso citamos la cultura de la rica confitería y la afamada gastronomía local, tan preciada por propios y extraños, que bien merece un ensayo aparte.

Tradiciones y diversiones que el pueblo conservaba y enriquecía porque formaban parte de la vida cotidiana y eran factor de unión en la comunidad…Desafortunadamente al correr del tiempo, fueron cambiando o despareciendo con la aculturación y la indiferencia…

En el aspecto deportivo, el béisbol tuvo sus buenos como Aciano Gonzáles, Faustino Nieves, Juan Nieves “Chapata”, Sebastián Villegas, Chucho Moreno,  Crispín Valle, entre otros…En natación famosa fue la brazada del “Mago” Organista , como famosa fue la nadadora de fondo  Ester Pereyra Gracia; en box, Armando “pleitos” Ortiz y Tony Santos Ríos….Y el habitado mundo del futbol, recordamos a Jorge Hernández Escobar…Y escapan a la memoria  muchos otros nombre que han dado lustre al deporte a y al pueblo…

Es claro que falta mencionar a muchos ciudadanos, que a partir de las últimas décadas del siglo pasado y hasta ahora, han cultivado o han destaco en alguna rama del arte, el deporte y otras actividades relacionadas con el desarrollo del pueblo…

Así, desde muchos años atrás gente catemaqueña, trabajadora, talentosa, soñadora y creativa ha enriquecido con sus logros y obras el panorama cultural de Catemaco.