• 30 años… monumento al pescador

El 30 de mayo de 1989 fue develado el monumento al Pescador en el paraje del malecón, denominado antiguamente la “Punta de Chaltipa,” como homenaje permanente a los personajes centrales de la idiosincrasia catemaqueña: los pescadores…

Pescadores…hombres recios que bajo sol o lluvia, de día o de noche, a bordo de sus embarcaciones, surcan el lago en busca del lance generoso. Y mantienen viva la noble tradición de la pesca…A ellos está dedicada la estatua que dignifica su ancestral y noble labor…

El monumento no se debe a ninguna institución ni instancia de gobierno. Surgió de la idea y la voluntad de un distinguido y altruista ciudadano, don Agustín Moreno Benítez, QEPD,…quien convocó a amigos y simpatizantes de su idea para hacerla realidad…

También, esta fecha es especial para muchos catemaqueños, entonces jóvenes, que colaboramos con don Agustín y anduvimos dentro del lago, literalmente con el agua al cuello, poniendo nuestro granito de arena en la colocación de La estatua.…

Han transcurrido seis lustros. Y recordamos que el escultor Carlos Torres Cruz fue el autor de la escultura realizada en concreto. Recordamos las arduas maniobras para que una maquinaria pesada colocara en el sitio preciso la figura. Y recordamos a las tantas y tantos que colaboramos. Y recordamos la fiesta popular, tradicional e irrepetible, con las delicias de nuestra gastronomía y la alegría característica de la gente del sotavento veracruzano

Ese radiante día de hace 30 años, en la Punta de Chaltipa, uno de los bellos parajes de nuestro lago, que la construcción del malecón destruyó, se develó el monumento. Temprano y adelantándose al quemante sol de mayo, los pescadores, organizadores e invitados desfilaron, desfilamos, por las principales calles del pueblo.

A media mañana, el licenciado Héctor Medina Neri, Director de pesca del Gobierno del Estado, representante personal del gobernador Dante Delgado Rannauro y don Agustín Moreno, develaron el monumento, que representa al hombre del lago, con su remo y su “ensarta” de mojarras. …

Tras la ceremonia oficial y breve intervención del señor Moreno, comenzó la fiesta…Con la coronación de la Reina de los pescadores, las regatas, el torneo de pesca con atarraya para el tradicional caldo de pescado. No faltó el tronar de cohetes, la música de jaranas, el cochinito y el palo encebado, los bailes folclóricos, el fandango, el sabor de toritos y cerveza… Y la alegría popular culminó con baile y fuegos artificiales…

A treinta años de su inauguración, la estatua está desafiando al tiempo. Su silueta se recorta en el paisaje… Erguido, desafiante, con los pies bien asentados en el piso… Sombrero jarocho de cuatro golpes, descamisado, pantalón arremangado a media pierna y remo al hombro… Mira a la distancia, hacia el futuro. Seguramente vislumbrando el Catemaco mejor que todos deseamos…

La estatua de El Pescador, es parte de la iconografía catemaqueña y mudo testigo del acontecer cotidiano. Es referente en el malecón y atracción para los visitantes…. Es privilegiado mirador del panorama; escenografía ideal para la foto de recuerdo; paseo de enamorados y hasta, a veces, extensión de la “barra a cielo abierto” en que se convierten ciertos rumbos el malecón algunas noches…

La figura nos marca, recordándonos el origen pescador de nuestros ancestros… Su imagen circula por el mundo, como testimonio de que aquí, antes que la brujería charlatana, lo que vale, prevalece y nos dignifica es la mágica belleza del paisaje, así como el trabajo y el calor amistoso de la gente…

Decía don Quijote que honrar, honra…Y justo es, en este aniversario 30, recordar y mencionar a quien la comunidad de Catemaco debe la estatua: don Agustín Moreno Benítez, quien desafortunadamente ya no está con nosotros…

El ideal de servicio, el amor a su terruño y a su gente, le llevó a realizar el homenaje perenne a esos hombres… “que mantienen viva una de las actividades más tradicionales de nuestro pueblo…” como rezaba la placa original.

Un recuerdo a don Agustín, con nuestro invariable aprecio.

©shg.