
- Nuestros antepasados tuvieron buena producción, debido a que no utilizaban herbicidas
Luis Manuel Toto Pólito / San Andrés Tuxtla, Ver.—La fertilización y siembra del campo a base de la agroindustria permea la vitalidad de las tierras, que lentamente ha perdido su capacidad de cosechar mayor cantidad de semillas, como el maíz.
Esto lo comentó el representante agrario y regidor de la comuna sanandresina, C. José Guadalupe Mínquiz Jara, quien ve en la siembra artesanal y de antaño, una manera de recuperar la agricultura para que el campesino de San Andrés Tuxtla logre sostenerse con la venta del producto o para el autoconsumo de semilla sin químicos.
“El tiempo nos va cambiando en dejar lo anticuado; hoy la siembra se está modernizando, pero en la actualidad la tierra ha perdido su fuerza… Tenemos que darle su fuerza, pero en lugar de ello lo estamos contaminando con tantos herbicidas y químicos que la empobrecen”.
Y es que para lograr una buena cosecha, el terreno de siembra debe estar cuidada contra la hierba y fertilizada.
Agregó; “Siembra que no se fertiliza es una siembra que vez como Lupe Minquiz: amarillo, verde, de todos los colores, y no agarra un color natural”.
También expuso; “Si nuestros antepasados tenían buena mazorca, buena cosecha, se debió a que anteriormente no se utilizaban herbicidas, la huataca, la pala, el machete y otros utensilios, y en la actualidad lo más sencillo es quemar la tierra volviendo más pobre a los terrenos”.
José Guadalupe Mínquiz Jara precisó que en la actualidad, el agricultor ocupa una parte de su tierra para la siembra, mientras que la otra para la ganadería, al rentar sus espacios y obtener recursos para subsistir.
Con lo anterior ejemplificó que si el campesino llegaba a sembrar hasta 7 hectáreas o más, en el presente solo llega a sembrar una que es utilizada para comer y el resto para el ganado bovino.
