Con todo y que en el imaginario colectivo queda claro que Sheinbaum es la favorita de AMLO, entre otras cositas, y por ahora, porque parece, o es, la más disciplinada y que tendría lealtad y lealtad ciega a Andrés Manuel López Obrador.
Así, al menos, lo manifiesta la presidenta del Consejo Nacional de MORENA, Bertha Luján Uranga, madre de la secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa Alcalde Luján. (Proceso 2353, Arturo Rodríguez García)
De un plumazo, entonces, parece excluir, entre otros, al senador Ricardo Monreal Ávila, al embajador de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, al diputado federal Gerardo Fernández Noroña (autodestapado), y a las secretarias de Energía, Rocío Nahle García, y de Economía, Tatiana Clouthier.
Entre ellos, Sheinbaum y Ebrard, está o estará el juego estelar, y quienes, desde ahora, cada día y noche trabajan para congraciarse más con AMLO, y quedarse con las pelotas y las canicas completas.
Más “en el país de un solo hombre” que como han expresado los observadores, el obradorismo busca resucitar el autoritarismo priista, donde el presidente de la república era, entre otras cositas, el gran elector.
El único. El chamán. El tlatoani. El gurú.
Y, sin embargo, y como de igual forma sucedía en el resplandor y el esplendor priista, las tribus políticas empujando su carreta para ganar espacios y cargos públicos y manejar el presupuesto.
TRIBUS EN MORENA
En MORENA, por ejemplo, las siguientes tribus, las famosas tribus del PRI, PAN y PRD, entre otros partidos.
1) Las tribus puras de AMLO. AMLO, quien cuando dejó MORENA como dirigente y fue candidato presidencial y tomó posesión dejó “un espacio que no se ha podido suplir con una dirigencia a su nivel” según Bertha Luján Uranga.
2) Las tribus de Sheinbaum.
3) Las tribus de Marcelo Ebrard, a quien, por cierto, exhiben en el palenque público asegurando que no es militante de MORENA y en los últimos tres años para nada ha interesado afiliarse.
4) Las tribus del senador Ricardo Monreal Ávila, alardeando que tiene veinte años de seguir los pasos a AMLO.
5) Las tribus de Martín Batres Guadarrama, ex senador de la república y secretario General de Gobierno en la Ciudad de México.
6) Las tribus de Yeidckol Polensky, quien fue polémica dirigente nacional de MORENA.
7) Las tribus de Alfonso Ramírez Cuéllar.
8) Las tribus de Mario Delgado, con todo y que pertenece al pesebre de Ebrard. Uno de sus alfiles, el diputado federal y presidente de la Mesa Directiva del Congreso de la Unión, Sergio Gutiérrez Luna, en la luna desde que se autodestapó como precandidato de MORENA a gobernador de Veracruz.
9) Las tribus de Porfirio Muñoz Ledo, cada vez más achicadas desde su distanciamiento con AMLO, incluso, invitado ya por el líder nacional del Movimiento Ciudadano, Dante Delgado Rannauro, para afiliarse al MC.
10) Las tribus del diputado federal, Gerardo Fernández Noroña, autodestapado como el “ideal” para la nominación presidencial de MORENA para el año 2024.
A partir de tantas tribus que de igual modo se reproducen en el país, el coordinador de MORENA en Veracruz, Enrique Ramírez Zepeta, dijo a las elites en la disputa por las candidaturas a presidentes municipales y diputados locales:
“No se peleen. Hay más de dos mil cargos públicos para repartirse entre todos”.
Más de dos mil cargos públicos que significaban salario exultante, relaciones políticas y negocios lícitos e ilícitos, con todo y empresas fantasmas.
En todos los casos, la búsqueda frenética del poder político, como dicen “por el poder mismo”, y con cero vocación social “por los pobres entre los pobres”.
QUE NADIE SE HAGA BOLAS…
Lo indicativo es que Bertha Luján Uranga achicó la lista de AMLO a dos prospectos y de seguro, “en el país de un solo hombre” solicitó permiso y/o lo hizo sintiendo que interpretaba el pensamiento y sentir del jefe máximo.
Por tanto, que ya “nadie se haga bolas”.
En la cancha política de MORENA únicamente hay dos.
Sheinbaum o Ebrard.
Y en todo caso, y más allá de la preferencia tropical, será aquel que con hechos concretos y específicos documente y alimente la esperanza, la certidumbre y la seguridad en AMLO de que su destino social y político y de los suyos estarán bien protegidos en el periodo constitucional de 2024 / 2030.
Claro, todo puede suceder a partir de la experiencia de Plutarco Elías Calles con Lázaro Cárdenas, quien ungido presidente lo exilió a Los Angeles, luego de derrocar a los Ministros de Estado que le heredara y cambiar a sus jefes militares y gobernadores de la república y someter a los diputados federales y Senadores Callistas.
Incluso, con la experiencia de Ernesto Zedillo encarcelando a Raúl Salinas, el hermano incómodo del presidente Carlos Salinas de Gortari.
Incluso, hasta el asesinato del presidente reelecto Álvaro Obregón cuando en el restaurante “La bombilla” en la Ciudad de México un caricaturista, José de León Toral, le diera unos plomazos y su cabecera cayera sobre el plato de mole con pechuga que tenía servido en la mesa.
El destino de las tribus políticas de MORENA, más que de los pobres, jodidos y en la miseria, se está jugando.
Porfirio Muñoz Ledo, ex de todo menos de presidente de la república, había profetizado que MORENA duraría 18 (dieciocho) años en el poder presidencial.
Pero ahora cuando tiene un pie fuera de MORENA, o los dos, se ignora si continuará pensando y sintiendo igual.
O peor.

