El líder nacional de MORENA, Mario Delgado, es muy adicto y dado a las profecías políticas.
La primera que lanzó fue cuando reviró al dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, quien anunció que en el año 2024 MORENA ganaría 5 gubernaturas y el PAN sólo una.
Entonces, Delgado le leyó la profecía: “Ganaremos las seis”.
Ahora, ha emitido la segunda profecía cuando dijo al líder nacional del PRI, Alejandro Moreno (de Alito a Amlito) que el partido tricolor llegará al año 2024 sin una sola gubernatura en el país.
Incluso, tercera profecía, le dijo que MORENA le arrebatará las gubernaturas que por ahora usufructúan.
Mario Delgado se sintió muy fufurufo luego de convivir con Luiz Inácio Lula Da Silva y los diputados federales de MORENA.
Y como Lula va por la nueva candidatura presidencial en Brasil, entonces, Mario Delgado se montó en la cresta de la ola triunfalista y vaticinó en su bolita de cristal la victoria avasallante del partido guinda y marrón.
Antes, mucho antes, Porfirio Muñoz Ledo, ex de todo, menos presidente de la república, lanzó su profecía de que MORENA ganará dos presidencias de la república más y el Congreso federal y los Congresos estatales y las gubernaturas, aun cuando el político Carlos Ernesto Ronzón Verónica está leyendo en su bolita de cristal que únicamente será una.
Amlito quedó perplejo. Apenas, apenitas, pudo reaccionar para revirar que el PRI va pa’arriba y como el chismerío en el molino de nixtamal y en el salón de belleza y en el mercado popular profetizó que el más grande problema de MORENA es que Mario Delgado está al frente.
Allá ellos. Pero Amlito habrá de recordar que atrás de Mario Delgado está el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, y quien se está jugando el momento estelar por la candidatura presidencial.
Y entre más arrope a Delgado, más posible su nominación, entregando buenas cuentas a AMLO, el presidente.
VISIONES ESOTÉRICAS
En todo caso es el tiempo de las profecías, visiones esotéricas, “tomaduras de pelo” y discursos ramplones.
Más, porque el comportamiento electoral es imprevisible, como se sabe, y un ciudadano en la fila puede tener una decisión tomada para votar y cuando está frente a la casilla sufragar por otro candidato.
Entonces, de aquí a mediados del año entrante cuando serán elegidos seis gobernadores, las profecías seguirán desfilando como un carrusel de caballitos en feria pueblerina y todos se “cortarán las venas y desgarrarán las vestiduras” por sus partidos y hasta por sus candidatos.
Bastaría referir la gran encrucijada en MORENA: AMLO, el presidente, tiene como favorita para el 2024 a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
Entonces, el politólogo Carlos Ronzón vaticina, siente, advierte, olfatea, que si en efecto ella fuera ungida entonces Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, se disciplinará y aguantará vara, esperando quedarse con la secretaría de Gobernación.
En tanto, si el senador Ricardo Monreal Ávila fuera excluido como está o parece estar, entonces, agarrará camino para otro partido, quizá, el Movimiento Ciudadano del senador Dante Alfonso Delgado Rannauro.
Y el cisma político en MORENA alcanzará niveles insospechados.
Otros, el politólogo del barrio, por ejemplo, leyó en su bolita de cristal que Ricardo Monreal también se disciplinará, jugando y esperando que el dedazo de AMLO, el presidente, lo favorezca con la candidatura a jefe de Gobierno en la Ciudad de México, y que antes ya fue Ebrard.
Y como Martí Batres, secretario General de Gobierno en la Ciudad de México, también soñaría con la Jefatura, entonces, Sheinbaum presidenta, bien sería enviado a una secretaría del gabinete legal, pues como dice MORENA Veracruz, “hay más de dos mil cargos públicos para repartirse y para que nadie pelee”.
LA VIDA DEPENDE DE LAS PROFECÍAS
De aquí pa’lante, la vida pública está y estará reducida y achicada a las profecías.
Lo dijo Lula:
Los conservadores de México seguirán fregando a AMLO, el presidente.
Lo dijo Ricardo Monreal:
“Es mi momento”.
Lo dijo Dante Delgado:
“En el año 2024, el Movimiento Ciudadano ganará la presidencia de la república”.
Lo dijo Sergio Gutiérrez Luna.
“En 2024 seré gobernador de Veracruz o Senador de la República”.
Lo dijo Julen Rementería del Puerto:
“Seré candidato panista a la gubernatura”.
Lo dice AMLO:
“Hay veces cuando ya no puedo”.
Lo dijo Carlos Slim Helú:
“Vivir confrontados es una estupidez”.
Lo dijo Juan Manuel de Unanue:
“Haré el mejor festival de salsa de la historia”.
Lo dijo Javier Duarte de Ochoa:
“Aquí no pasa nada”.
Lo dijo Enrique Peña Nieto:
“No te preocupes, Rosario”.
Lo dijo AMLO:
“¡Ya cállate, chachalaca!”.
