Jue. Jul 9th, 2026

Les llevan ropa, alimentos y agua.

Comunicado de PRENSA, Ángel R. Cabada, Ver.—“Treinta borregos, dos cerdos y muchas gallinas se llevó el corrental de  agua”, manifestó la señora Juana, abuela de la familia Sánchez Hernández originarios de la comunidad Rancho del Padre en el municipio de Medellín después de haber regresado a su hogar y hacer el recuento de los daños dejados por el huracán Karl.

En un gesto de solidaridad, el alcalde de este municipio Santiago Avendaño Barrios y su esposa Silvia Vergara de Avendaño decidieron llevar apoyos materiales a los habitantes de las comunidades Rancho el Padre y Rincón del Pobre en el municipio de Medellín de Bravo.

Al paso de la caravana, el desastre era evidente pues a unas horas de haber abandonado los albergues, los enseres domésticos, aparatos electrónicos y muebles se veían en los patios todos manchados de lodo e inservibles.

La expresión era la misma al paso de los vehículos provenientes de Ángel R. Cabada que les brindaban comida preparada, ropa seca y limpia donada por la ciudadanía además de agua purificada, enlatados y bolsas de alimento que podrían preparar durante varios días, tras ellos, las marcas que dejó la creciente de los ríos y riachuelos en las paredes de sus casas hasta en un metro 70 centímetros  de altura.

Importante ayuda humanitaria se sumó proveniente de la señora Santa Sánchez Victorio y del Pastor evangélico, Ángel Reyes de la Iglesia evangélica Interdenominacional Ebenezer, quienes de forma altruista llevaron tamales y arroz para que realizara una comida caliente, lo que arrancó expresiones de agradecimiento para con el personal del Ayuntamiento y profesantes de dicho culto, quienes sin importar la lluvia intermitente que caía, tendieron una mano fraternal a los hermanos veracruzanos en desgracia.