Por: Ana Josefa Cadena Carrión
Don Manuel Moctezuma contra todo derecho asaltó la Sala Municipal, Don Roberto Calzada, fue Síndico de la Junta de Administración Civil instituida el 6 de Julio de 1924, en sustitución del ayuntamiento depuesto ese mismo día por no presentarse a infringir la ley.
El 25 de Mayo con carácter de Síndico estuvo presente en la sesión extraordinaria en la que la citada junta, por halagar a la comisión de diputados que vinieron a calumniar a los diputados Primitivo Valencia y Francisco J. Moreno, quienes por las frecuentes violaciones a la constitución del estado hacían duros cargos al gobernador Jara; y en desagravio a este, por teléfono le envió un voto de confianza, reconociendo su administración como meritoria y magnifica, por lo que lanzó su candidatura a la presidencia municipal de esta ciudad y en los comicios del 27 de septiembre de 1925, obtuvo en triunfo dentro del Jarismo (DE JARA) , para ejercer en bienio de 1926 – 1927 y el día primero del año par asumió la presidencia municipal, todo su cuerpo edilicio sin que nadie protestara en ninguna forma.
Sin medir ninguna dificultad entre municipio y estado, nadie absolutamente esperaba este hecho que se presentó, para sus autores no había ningún cargo contra lo que se ordenó o permitió, ya que las intrigas puestas en juego fueron tan sigilosas, que se conocieron hasta que causaron efecto y en que forma.
Dedicado al desempeño de sus funciones, el presidente municipal constitucional estaba lejos de pensar en la forma que terminaría su actuación, sin dar motivo para que así sucediera, pero el gobernador Heriberto Jara le ofuscaba, le molestaba la buena obra ajena; y con mayor razón si significaba en la tierra natal del Primitivo R. Valencia al que no podía suprimir sin causar un gran escándalo para completar el par con Francisco J. Moreno, por lo que le revolvía la bilis y le quitaba el sueño con la oposición que el hacía a sus pésimos procedimientos de gobierno, habiendo visto el caso del presidente Calzada, la intención de invertir el orden, como siempre, terminadas las labores del día se cerraron las oficinas tanto de funcionarios, como de empleados públicos, que se marcharon a sus casas, menos la policía y su comandante, que en esa ocasión sirvieron como la carabina de Ambrosio, por que según se dice desconocían en lo absoluto sus obligaciones, demostrando con su increíble pasividad, falta de decisión y vigilancia, ya que la noche del 4 de enero de 1927 como a las 21 horas, sin que nadie les molestara y estorbara, llegó Don Manuel Moctezuma acompañado de Don Abrahán Hernández y Don Enrique Rojano juntos, con algunos otro y sin decir “Agua va” con el mayor descaro o cinismo rompieron la chapa de la puerta principal del salón de cabildos forzándola a empujones entre dos o tres personas a la vez durante largos minutos y cuando cedió, entraron al salón y como asaltantes, al fin procedieron a registrar cuanta gaveta hallaron a su alcance, lo mismo que papeles y correspondencia encontraban, sin pensar el gran delito en que incurrían por la forma contra la liberta de un pueblo que en malo hora le había admitido en su seno hospitalario a ciencia y paciencia del comandante de policía.
En esa vez Don Manuel Moctezuma y sus secuaces sin ningún escrúpulo, que no fueran sus ambiciones personales de poder asaltaron la casa municipal ya que no podía llenar ningún requisito para justificarse.
Alguien aviso a Calzada que eres el legitimo presidente municipal quien llegó hasta los asientos del parque frente al lugar de los hechos y al ver a los intrusos en el salón sin que nadie los molestara en lo absoluto, hizo un gesto de desdeño, dio media vuelta hacia su casa y no volvió a poner los pies en ese lugar.
No hubo dudas de que Jara autorizó a los usurpadores para cometer tal desacato, por no decir asquerosa fechoría contra un presidente municipal, porque no procedió contra los culpables en vez de aprobar los hechos, pero ya hacia 15 meses que había suprimido al diputado Francisco J. Moreno que reclamaba las continúas violaciones a la constitución por el jefe del ejecutivo del estado.
Debe asentarse también que Calzada recibió el poder de la Junta del 6 de Julio de 1924 de la cual formó parte 18 meses y se le arrebató al año de ejercerlo violando la ley y de las puertas.
