Sáb. Jun 20th, 2026

Perfilando…

Víctor Iván Calderón, San Andrés Tuxtla.—Estos días de noviembre son cruciales para los diferentes sectores de la sociedad tuxtleca, pasando ya las celebraciones a los muertos, donde paradójicamente nunca mueren por que siempre son recordados, vendrán más conmemoraciones que estarán marcando el final del ciclo del año 2010.

                Las fiestas de “San Andrés” a finales de este mes, la Concepción y la Guadalupana a principios de diciembre y ya de a pechito las posadas, navidad y fin de año, serán algunos de los pretextos festivos que tendremos los Tuxtlecos.

                Casi, casi, a partir de estos momentos el aire chispeante circula entre todos nosotros y no es para menos, puesto que convirtiéndose ya en una costumbre más, entre las familias veracruzanas, no importa que tanto nos haya pegado la crisis o los embates históricos de la naturaleza, si al iniciar con las celebraciones, todo, pero todo se olvida.

                Ahora bien, cabe resaltar que este año es un año atípico y tenemos aún más que vitorear, como la fiestas de los dichosos Centenario y Bicentenario, el ascenso de Javier Duarte a la gubernatura del estado y que extraordinariamente la suiza veracruzana tendrá a tres flamantes y dispuestos diputados que seguramente llegaran con muchas ganas para servirle a Veracruz y sobre todo a sus respectivas zonas de representación.

EL PERDURABLE TOMÁS MONTOYA

                Tomás Montoya Pereyra, perdurable político y diputado por el distrito XXV, en realidad no tendrá mucho en que superar a su antecesor Manuel Rosendo Pelayo, puesto que este, a lo largo de sus tres años de gestión legislativa solo se encargó de querer buscar la presidencia municipal de su natal San Andrés Tuxtla y aún después de que no le dieron la oportunidad de ser alcalde, en actos temerarios, siguió solamente beneficiando a los habitantes de su municipio, olvidándose por completo de sus demás representados.

                Lo cierto es que si Tomás Montoya se pone las pilas en mucho superará al famoso “Chendo”, pero si le ocurre el mismo “síndrome municipal”, como se viene manejando, tendrá mucho que lamentar en un futuro.

EL ESTRENO DE CASTELLANOS           

                Félix de Jesús Castellanos Rabago, legislador por el distrito XXIV se estrena como representante popular de alto nivel y aún sin tomar su encargo ya personas amañadas le quieren construir sendos escándalos, donde seguramente saldrá airoso por su integro comportamiento.

                Si bien es cierto que el oriundo de Santiago Tuxtla no es político, como el mismo lo asegura, se espera mucho de él y más aún que tiene la maratónica tarea de superar el trabajo hecho por el isleño Erick Lagos Hernández y de quitar el tilde a los llanos del Sotavento de “la tierra de Lagos”.

                Indudablemente el ganadero aprenderá a marchas forzadas de los quehaceres de la política y tendrá un futuro prominente, demostrando al pueblo de Veracruz que existen más hombres y mujeres dispuestos a trabajar y bien, a favor de los habitantes de este distrito.

LA ESPERANZAS EN CARVALLO

                Después de que por fin se quitó el apelativo de “mexiveracruzano”, el ex líder de los priistas en el estado, Jorge Alejandro Carvallo Delfín tiene una gran responsabilidad hacia el pueblo cañero de Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada, Saltabarranca y lugares circunvecinos, ya que luego de que esta zona ostentara a puros diputados suplentes, ahora gracias a azares, caprichos del destino y ánimos de Fidel Herrera Beltrán, tendrá por fin a un diputado comprometido y con aspiraciones, las cuales harán que Jorge Carvallo no se destierre de su patria chica y realice un excelente papel en toda la zona de los Tuxtlas, trabajando a la par con alcaldes de su partido y opositores, haciendo fuertes amarres, construyendo así en el futuro, lo que se negó en el pasado por el capricho de otros.

                Por que nada serviría que el hombre de la “sonrisa fiel” se desarrolle en las altas esferas de la política como se ha venido desenvolviendo, si no da una vuelta hacia abajo, y especialmente a su terruño, donde desgraciadamente existen muchos problemas de pobreza extrema que un solo hombre, aún con el poder que tendrá Jorge Carvallo, jamás podría resolver.

                Tanto Jorge Carvallo, como Félix Castellanos y Tomás Montoya, tienen una grandes tareas, trabajar hombro con hombro con las autoridades municipales, gestionar ante el gobernador Javier Duarte verdaderos beneficios para los Tuxtlas y los Llanos del Sotavento, reactivando al campo, mejorar las condiciones sociales de vida, repuntar el turismo, fomentar la educación, en fin, se esperan jornadas sin descanso, y sobre todo los votantes esperan un compromiso verdadero y no solo despensas ó cien pesos, un saludo y una palmadita en el hombro, por que eso ya no es necesario y no aplaca el hambre de todo un pueblo.