El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el domingo 4 de mayo que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tiene “tanto temor” a los cárteles del narcotráfico que le resulta difícil “pensar con claridad”. Estas declaraciones surgieron tras confirmarse que la mandataria mexicana rechazó una propuesta suya para permitir el ingreso del Ejército estadounidense a México con el fin de combatir a los grupos criminales.
Durante una conversación con la prensa que lo acompañaba en el avión presidencial, Trump reiteró que ofreció ayuda militar directa a Sheinbaum, asegurando que sería un «honor» para él colaborar en el combate contra el narcotráfico en territorio mexicano. Describió a su homóloga como “una mujer encantadora”, aunque insistió en que los cárteles representan una amenaza grave para ambos países, acusándolos de lucrar con el tráfico de drogas y personas.
El comentario de Trump se dio al día siguiente de que Sheinbaum informara públicamente que había rechazado su oferta. En un acto a las afueras de Ciudad de México, la presidenta subrayó que la soberanía del país “no se vende” y que no aceptará la presencia de tropas extranjeras, aunque sí está dispuesta a colaborar en el intercambio de información con Washington.
El tema volvió al centro de la discusión después de un reporte del Wall Street Journal, que afirmó que Trump ha estado presionando a México para permitir una mayor intervención militar estadounidense. En su segundo mandato, el mandatario ha intensificado las medidas contra el narcotráfico, incluso imponiendo aranceles para forzar una acción más contundente por parte de México.
Como respuesta, el gobierno mexicano desplegó 10.000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera para contener la migración irregular y frenar el tráfico de drogas, en particular fentanilo. Además, Trump ha clasificado a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, incluyendo al CJNG, el de Sinaloa, del Golfo, del Noroeste, la Familia Michoacana y los Cárteles Unidos.

