Dos ciudadanos mexicanos fallecieron en un naufragio frente a las costas de California mientras intentaban ingresar a Estados Unidos en una embarcación precaria que transportaba a más de una docena de migrantes, incluidos menores de edad. Según expertos consultados por EFE, este hecho refleja el endurecimiento de las políticas migratorias del expresidente Donald Trump, que, lejos de frenar la migración, empujan a los migrantes a tomar rutas cada vez más peligrosas.
El naufragio ocurrió el lunes en una zona riesgosa de la costa sur californiana, cerca de Del Mar, en el condado de San Diego, y dejó al menos tres muertos y siete personas desaparecidas. Cuatro sobrevivientes —tres mujeres y un menor— fueron rescatados y hospitalizados, uno de ellos en estado crítico. La Guardia Costera y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza desplegaron un amplio operativo, aunque suspendieron la búsqueda unas 20 horas después del llamado de emergencia.
La embarcación, una panga usada normalmente para la pesca, transportaba al menos 16 personas. Dos sospechosos que viajaban en ella fueron detenidos. Un testigo local logró captar en video el momento del naufragio, cuando una ola volcó la lancha y dejó a los ocupantes flotando en el mar.
Shawn Gibson, representante del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas en San Diego, advirtió que el incidente ilustra los peligros del contrabando marítimo, una actividad que —según él— no será tolerada.
Organizaciones defensoras de migrantes culpan en parte al gobierno de Trump, señalando que sus medidas restrictivas han dejado pocas opciones legales a los solicitantes de asilo. Pedro Ríos, del Comité de Servicios de los Amigos Americano, señaló que la eliminación del sistema CBP One ha obligado a muchos a optar por rutas peligrosas como la marítima.
El tráfico marítimo de migrantes ha aumentado significativamente. En el sector de San Diego, los arrestos por esta vía aumentaron un 92 % entre 2019 y 2020, y en el año fiscal 2025 ya se han registrado 260 detenciones, 28 de ellas en marzo. En general, la Guardia Costera reporta un incremento del 400 % en estos casos desde 2018.
Miguel Tinker Salas, profesor emérito de Estudios Latinoamericanos, opinó que estas políticas están alimentando el negocio de los traficantes de personas, quienes obtienen grandes ganancias sin preocuparse por los riesgos. Aunque también reconoció que estas tragedias no son exclusivas de gobiernos republicanos, recordando que el expresidente Bill Clinton también endureció las medidas migratorias durante su mandato con el Operativo Gatekeeper.
Tinker Salas concluyó que mientras no se adopte una política migratoria más humana, seguirán ocurriendo tragedias similares.

