Mié. Jun 3rd, 2026

Al menos diez civiles perdieron la vida durante un intenso tiroteo entre fuerzas militares de India y Pakistán a lo largo de la Línea de Control (LdC), la frontera de facto que divide la región de Cachemira entre ambos países. El cruce de fuego, que se prolongó desde la noche del martes hasta la madrugada del miércoles, marca el decimotercer día consecutivo de hostilidades en la zona.

Una fuente militar citada por EFE detalló que los combates fueron especialmente intensos en el sector de Uri, al norte de Cachemira, donde también se reportaron varios heridos y daños a viviendas cercanas a la frontera. Testimonios locales describen escenas de pánico y explosiones que comenzaron pasada la medianoche, obligando a muchas personas a considerar la evacuación.

Ante la gravedad de la situación, el gobernador de la región, Manoj Sinha, aseguró que el gobierno está preparado para enfrentar cualquier emergencia, y ordenó el traslado de pobladores de áreas en riesgo hacia zonas seguras, donde se les proporcionará refugio, alimentos, atención médica y transporte.

Las autoridades ordenaron además el cierre de todas las escuelas en cinco distritos de Jammu y suspendieron los vuelos civiles en el aeropuerto de Srinagar, que ha sido tomado bajo control por la Fuerza Aérea india como medida preventiva.

El aumento de las tensiones sigue a la “Operación Sindoor”, lanzada recientemente por el ejército indio, con el objetivo de atacar presuntas infraestructuras terroristas en territorio pakistaní y en la parte de Cachemira administrada por Islamabad. Esta operación se produce como respuesta al ataque ocurrido el 22 de abril en la localidad india de Pahalgam, donde murieron 26 civiles.

Cachemira sigue siendo un foco de conflicto entre India y Pakistán desde hace décadas, y los recientes episodios de violencia alimentan el temor de una escalada mayor entre estas dos potencias nucleares.