Durante abril, la inflación en México mostró una aceleración mayor a la anticipada, aunque aún se mantiene dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México (Banxico), lo cual podría influir para que el banco central considere un recorte moderado de su tasa de interés en su próxima reunión del 15 de mayo.
La tasa anual de inflación alcanzó el 3.93 %, superando tanto el 3.8 % registrado en marzo como la proyección de 3.9 % estimada por economistas encuestados por Bloomberg. Por su parte, la inflación subyacente —que excluye productos de alta volatilidad como alimentos y energéticos— también repuntó, al pasar de 3.64 % a 3.93 % en el mismo periodo.
Banxico apunta a una meta inflacionaria del 3 %, con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. A pesar de los recientes recortes en la tasa de interés, la presión inflacionaria podría llevar al banco central a actuar con cautela. Una encuesta de Citi publicada recientemente indica que los analistas esperan un nuevo recorte de medio punto.
En cuanto a la economía general, México evitó caer en recesión técnica durante el primer trimestre de 2025, con un crecimiento del PIB de 0.2 % respecto al trimestre anterior, impulsado principalmente por el sector agrícola, que contrarrestó las caídas en los sectores industrial y de servicios.
Además, las políticas comerciales inciertas del expresidente Donald Trump, quien ha retomado protagonismo en la política estadounidense, generan preocupación entre inversionistas sobre el futuro de las exportaciones mexicanas hacia EE. UU. Aunque algunos sectores siguen recibiendo inversión —desde infraestructura marítima hasta medios de comunicación— persisten dudas en el entorno económico.
La misma encuesta de Citi proyecta que la inflación cerrará tanto 2025 como 2026 en 3.8 %, mientras que el crecimiento del PIB se estima en apenas 0.1 % para este año y 1.5 % para el siguiente.

