Washington, D.C., 15 de mayo de 2025 — Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, conocidos como “El Z-40” y “El Z-42”, exlíderes del cártel de Los Zetas, han reunido un equipo legal sin precedentes para enfrentar el juicio federal que enfrentan en Washington D.C. por delitos de narcotráfico, lavado de dinero, uso ilícito de armas de fuego y operación de empresa criminal continua.
Ambos fueron expulsados por México a Estados Unidos en febrero pasado, sin las condiciones de un tratado de extradición, lo que permite a los fiscales estadounidenses solicitar incluso penas de muerte o cadena perpetua. La audiencia para revisar el estado del proceso está programada para el próximo 13 de junio ante el juez federal Trevor N. McFadden.
Un «dream team» legal
De acuerdo con reportes de prensa, los Treviño Morales han contratado a abogados provenientes de siete despachos distintos, lo que supone un gasto de cientos de miles de dólares. Expertos legales estiman que los honorarios de este tipo de defensores oscilan entre mil y mil 500 dólares por hora.
A diferencia de otros capos detenidos que recurren a defensores públicos, los Treviño han optado por un equipo de abogados privados, entre los que destacan figuras con experiencia en casos de alto perfil, tanto en el ámbito del narcotráfico como en delitos financieros y de cuello blanco.
Figuras destacadas en la defensa
Entre los abogados contratados se encuentra Frank Pérez, litigante con sede en Texas, quien también representa legalmente a Ismael «El Mayo» Zambada, líder del Cártel de Sinaloa. Pérez ha sido pieza clave en la estrategia legal de varios narcotraficantes mexicanos en cortes estadounidenses.
También se ha sumado al equipo Manuel J. Retureta, socio fundador de Retureta & Wassem, con más de 30 años de experiencia en tribunales federales, incluyendo la Corte Suprema de EE.UU. Retureta ha defendido a varios exmandatarios y políticos hondureños involucrados en casos de corrupción y narcotráfico, como Rafael Callejas, Juan Antonio Hernández y Fabio Lobo.
Otro integrante del equipo es Michael McCrum, un respetado abogado de San Antonio, Texas, con más de tres décadas de experiencia. Exfiscal federal, McCrum ganó notoriedad pública al encabezar en 2014 la acusación por corrupción contra el entonces gobernador de Texas, Rick Perry, en un caso que llegó a juicio.
El equipo también incluye al abogado Erich C. Ferrari, fundador de Ferrari & Associates, firma especializada en sanciones económicas, lavado de dinero y seguridad nacional. Ferrari ha representado a empresarios sancionados por el Departamento del Tesoro de EE.UU. e incluidos en la lista negra de la OFAC. Entre sus clientes destaca Reza Zarrab, un empresario turco-iraní acusado de lavado, quien logró evitar una condena de 130 años tras declararse culpable.
Posible negociación con fiscales
A medida que se acerca la audiencia de junio, se especula que los hermanos Treviño Morales estarían explorando un acuerdo con la fiscalía estadounidense. Una declaración de culpabilidad podría ser parte de la estrategia para evitar condenas extremas como la pena de muerte o la cadena perpetua.
El caso se desprende de una investigación de largo aliento, donde incluso se ha documentado que una infiltración de la DEA en las operaciones de Los Zetas provocó una violenta reacción del cártel, incluyendo la masacre ocurrida en Allende, Coahuila, en 2011.
Con un equipo legal calificado por expertos como “de élite”, el proceso judicial de los Treviño Morales podría marcar un hito en los juicios contra líderes de cárteles mexicanos en Estados Unidos.

