Autoridades federales descubrieron una minirrefinería clandestina en el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz, en un predio que habría sido deforestado de forma ilegal para permitir su instalación.
Según información publicada por El Universal, en agosto de 2019 se talaron numerosos árboles y se eliminó vegetación en un área cercana a la carretera Coatzacoalcos-Villahermosa, con el objetivo de iniciar la construcción de esta planta ilegal, que operaba bajo la fachada de una planta de tratamiento de residuos industriales denominada “Energía Ecorenovable”.
El medio nacional basó su reporte en una comparación de imágenes satelitales obtenidas a través de Google Maps. En las fotografías de agosto de 2017, el terreno aparece cubierto de árboles y vegetación frondosa. Dos años después, en agosto de 2019, ya se observaban claros signos de actividad industrial: vehículos pesados, estructuras metálicas y una improvisada cerca construida con alambre de púas y láminas.
Uno de los elementos que más llamó la atención fue la ausencia de señalización legal en el sitio, como permisos de construcción o licencias visibles, lo que es obligatorio para cualquier obra de ese tipo. Además, la cercanía de esta instalación a una torre de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad representa un riesgo adicional que, al parecer, fue ignorado.
Este caso ha generado preocupación por el posible daño ambiental ocasionado y la omisión de las autoridades para detectar a tiempo actividades clandestinas de esta magnitud.

