Ciudad de México, 26 de junio de 2025 — Con una abrumadora mayoría de 99 votos a favor, el Senado de la República aprobó una reforma histórica que prohíbe en todo el país los espectáculos con delfines, focas y leones marinos. Esta decisión representa un cambio de paradigma en la forma en que México se relaciona con la fauna silvestre y responde a una creciente conciencia social sobre el trato ético hacia los animales.
La medida modifica la Ley General de Vida Silvestre y establece la prohibición de espectáculos fijos o itinerantes con mamíferos marinos, así como su reproducción en cautiverio, salvo en casos con fines científicos o de conservación. Además, busca desalentar prácticas de entretenimiento que han sido parte del atractivo turístico nacional, pero que hoy son ampliamente criticadas por su impacto en el bienestar animal.
Durante el debate legislativo, destacó la postura de que «los mamíferos marinos no son artistas ni objetos recreativos, sino seres vivos con derechos», un mensaje que sintetiza el espíritu de la reforma. La iniciativa fue impulsada por la senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Maki Esther Ortiz, quien la calificó como una «victoria ética» y una muestra de que la sociedad mexicana está evolucionando hacia un mayor respeto por la vida animal.
México es uno de los países con más delfinarios en el mundo, albergando aproximadamente 350 delfines en cautiverio, la mayoría vinculados al sector turístico. Por ello, la nueva legislación plantea retos importantes, pero también abre la puerta a alternativas más sostenibles como el turismo educativo, la observación responsable y la promoción de la conservación marina.
El cambio fue motivado en parte por recientes controversias, como la suspensión del delfinario del Hotel Barceló Riviera Maya, luego de que se difundiera un video en el que un delfín se golpeaba durante una acrobacia. Casos como este y otras muertes registradas en cautiverio ayudaron a visibilizar los riesgos que enfrentan estos animales en condiciones artificiales.
La reforma ahora deberá ser ratificada por la Cámara de Diputados para convertirse en ley definitiva. De concretarse, México se sumaría a la lista de países como Francia, Canadá y Chile, que han prohibido espectáculos con mamíferos marinos, consolidando su posición a favor del bienestar animal y del turismo responsable.

