Vie. Jun 5th, 2026

Ciudad de México / Guerrero, 8 de octubre de 2025. — El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que una de las principales líneas de investigación en torno al homicidio del sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada apunta a su propio chofer como presunto responsable del crimen.

El cuerpo del párroco fue localizado el lunes 6 de octubre en el municipio de Eduardo Neri, en el estado de Guerrero, dentro de su camioneta, con múltiples heridas de arma de fuego. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero confirmó el hallazgo y mantiene abierta la investigación.

Durante una conferencia de prensa matutina, García Harfuch detalló que las autoridades federales trabajan de manera conjunta con la Fiscalía estatal para esclarecer el caso y dar con el paradero del sospechoso.

“Según los informes de la Fiscalía de Guerrero, todo indica que él muere arriba de su camioneta. Lo matan ahí mismo, cuando iba a salir a oficiar una misa. Todo indica que es su propio chofer”, explicó el funcionario federal.

Respecto al móvil del crimen, el secretario de Seguridad señaló que todavía no existe una conclusión definitiva.

“El móvil no lo tendríamos todavía; es información que nos comparte Guerrero y estamos trabajando con ellos”, añadió.

Asimismo, Harfuch indicó que no se tiene registro de amenazas previas contra el sacerdote ni indicios de que estuviera vinculado con actividades ilícitas. “Fue un delito muy lamentable en la zona, y vamos a apoyar en todo a la Fiscalía”, afirmó.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lamentó profundamente el asesinato del religioso y expresó sus condolencias a la comunidad católica. Aseguró que la Secretaría de Gobernación mantiene comunicación constante con la Iglesia Católica desde que se tuvo conocimiento del caso, a fin de garantizar el seguimiento y esclarecer los hechos.

El homicidio del padre Bertoldo Pantaleón ha generado consternación entre los habitantes de Guerrero, una de las entidades más golpeadas por la violencia en el país. Organismos religiosos y civiles han pedido justicia y mayor seguridad para los sacerdotes que desempeñan su labor pastoral en zonas de alto riesgo.