Mié. Jun 3rd, 2026

Hermosillo, Sonora. — En medio de un profundo ambiente de tristeza y consternación, familiares, amigos y compañeros de trabajo rindieron homenaje a Zelma Quintero, enfermera del Hospital San José, quien perdió la vida junto con sus dos pequeños hijos, Danna Alejandra, de 8 años, y Rafael Alejandro, de un año y diez meses, durante el incendio y explosión ocurridos en la tienda Waldo’s del centro de Hermosillo.

En la entrada principal del hospital donde laboró durante años, personal médico y de enfermería formó guardias de honor, colocó flores y soltó globos blancos al cielo como muestra de despedida, amor y solidaridad con la familia.

“Mi hija era una excelente persona, un gran ser humano y compañera de trabajo. No tengo palabras. Siempre la voy a recordar con amor, por su empatía y lo caritativa que era”, expresó entre lágrimas Luis Fernando Quintero, padre de la enfermera.
Con voz firme, pidió justicia: “Que pague quien tenga que pagar, aunque nadie me va a devolver la vida de mi hija y mis nietos. Que se pongan en el lugar de uno”.

La familia Quintero, originaria de Guaymas, había hecho su vida en Hermosillo desde hace 16 años, donde Zelma se desempeñaba como enfermera privada reconocida por su entrega y compromiso.

Aunque las autoridades estatales aún no han confirmado oficialmente la identidad de todas las víctimas del siniestro, familiares y amigos han comenzado a despedirlas públicamente. Entre ellas se encuentran:

  • Guadalupe Yamileth Córdova Campas y Jesús Murrieta, una joven pareja originaria de Baviácora, quienes acudieron juntos a realizar compras y quedaron atrapados durante la emergencia.
  • Jhoana Guadalupe Hernández Sánchez, cajera de la tienda, quien —según testigos— logró salir envuelta en llamas y en estado de shock. Su familia la reportó como desaparecida minutos después del incendio, y más tarde confirmaron su deceso en el Servicio Médico Forense.
  • Carmen Cecilia Aguilar Tirado, trabajadora jubilada del Gobierno del Estado, fue localizada sin vida tras horas de búsqueda por parte de sus familiares.

La tragedia ha generado profunda conmoción en Hermosillo, donde vecinos, compañeros de trabajo y comunidades de origen de las víctimas realizan vigilias, rezos y homenajes en distintos puntos de la ciudad.

A medida que avanza la identificación de los cuerpos, el dolor se multiplica. En cada despedida, se repite un mismo clamor: “Verdad, justicia y responsabilidad”, para que hechos como este no vuelvan a repetirse.