Mié. Jun 3rd, 2026

Uruapan, Mich. — Tras el asesinato del alcalde Carlos Alberto Manzo Rodríguez, ocurrido el pasado 1 de noviembre durante el Festival de las Velas en Uruapan, su esposa Grecia Itzel Quiroz García ha emergido como una figura de unidad y esperanza para la ciudadanía, y podría convertirse en la próxima alcaldesa del municipio.

Durante el homenaje póstumo celebrado en la plaza principal, Grecia Quiroz, presidenta honoraria del Sistema DIF Municipal, dirigió un emotivo mensaje en el que prometió continuar el legado de su esposo. “Apagaron su voz, pero no su lucha. Seguiré su camino y su compromiso con Uruapan”, expresó ante cientos de personas que se reunieron para rendirle homenaje.

La viuda del alcalde afirmó que no permitirá que el trabajo y los ideales de Carlos Manzo se pierdan:

“Seguir el legado es mi compromiso. Mi esposo soñaba con un Uruapan libre, con oportunidades y sin miedo. No dejaremos que su lucha muera”, declaró.

De acuerdo con reportes de medios nacionales como El Financiero, Infobae y El Informador, diversas voces dentro del cabildo y de la comunidad urapense han manifestado su respaldo para que Grecia Quiroz tome las riendas del gobierno municipal, aunque hasta el momento no existe una designación oficial por parte del Congreso local o del partido político al que pertenecía Manzo Rodríguez.

Antes de la tragedia, Grecia Quiroz ya contaba con experiencia en el ámbito social y político: fue candidata a diputada local por el distrito 20 de Uruapan Sur y se desempeñaba activamente en programas de asistencia del DIF. Su liderazgo, empatía y cercanía con la población la convirtieron en una figura respetada en el municipio.

En su discurso, también hizo un llamado a la unidad y a la educación de los jóvenes:

“Tenemos que enseñar a nuestros hijos a ser empáticos, a no caer en manos de la violencia. La lucha de Carlos era por un Uruapan en paz, y esa lucha sigue viva.”

Mientras las autoridades estatales continúan con las investigaciones sobre el asesinato de Carlos Manzo, la figura de Grecia Quiroz simboliza la continuidad de un proyecto de cambio ciudadano y el clamor de justicia de una comunidad profundamente herida.