Veracruz, Ver.— A pesar de los señalamientos de pobladores y evidencias documentadas sobre contaminación ambiental en la zona rural de Las Choapas, la gobernadora Rocío Nahle García afirmó que no existen afectaciones a la salud tras la explosión del pozo petrolero Krem-1, operado por Petróleos Mexicanos (Pemex).
Durante una rueda de prensa realizada este lunes 4 de mayo, la mandataria estatal indicó que, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Salud, la situación se encuentra bajo control y no se han registrado daños entre la población.
“El pozo está prendido, pero está controlado. No tenemos afectaciones de salud entre los pobladores”, señaló, al tiempo que reconoció que este tipo de incidentes pueden tardar en ser sofocados.
Sin embargo, habitantes de comunidades como Nacimiento de Arroyo, Lázaro Cárdenas y Constitución han denunciado lo contrario, asegurando que enfrentan síntomas como dolor de cabeza, irritación en la garganta y afectaciones nasales, además de manifestar su inconformidad por la falta de atención directa por parte de las autoridades.
De acuerdo con un recorrido realizado por medios de comunicación, el pozo continúa incendiado desde el pasado 5 de marzo, cuando se registró la primera explosión, generando una densa columna de humo que cubre cerros y vegetación en la zona.
Asimismo, se ha documentado la presencia de hidrocarburo en el arroyo Armadillo, con riesgo de extenderse hacia otros cuerpos de agua de mayor tamaño. Aunque Pemex habría contratado a una empresa para realizar labores de limpieza, pobladores aseguran que estas acciones no han sido suficientes para contener la contaminación.
También reportaron la mortandad de peces, camarones y aves, lo que ha incrementado la preocupación por el impacto ambiental y económico en la región.
Los habitantes señalaron además que no han recibido apoyo por parte del gobierno estatal y exigieron una atención más efectiva ante la situación que enfrentan desde hace semanas.

