Jue. Jun 11th, 2026

Gran Kayman, Catemaco, Ver.—La función pública municipal, exige una labor honesta, seria y responsable.

Esto, “pocos lo entienden”…

Los que equivocan el camino y asumen una negativa actitud en la encomienda, creyendo que son dueños del encargo que apenas alcanzan, donde actúan con arrogancia y soberbia, por la misma razón “les sigue lloviendo sobre mojado…”

Por ahí a un disque oficial del Registro Civil de la turística ciudad, Don John Pérez, de quien —dicen—, en atención al público, tal parece que no las trae todas consigo; y comentan esto porque recientemente en las oficinas del DIF Municipal ubicados en la calle Progreso, humildes damas se acercaron y nos manifestaron; “…Mire usted, venimos a solicitar apoyo del DIF Municipal, para ver en qué forma nos ayudan, pues estamos tramitando ciertos documentos en el registro civil, donde el encargado Don Juan Pérez, nos ha puesto muchas trabas, muchos pretextos para agilizar el trámite de dichos documentos…

“Hemos perdido mucho tiempo —agregaron las quejosas—, somos gente pobre, que va al día y no sabemos con qué fin lo hace; sabemos que ciertos trámites se pagan pero que otros son gratuitos; ojala los del DIF Municipal nos ayuden…” ¿…Qué habrá de cierto en ello…? ¿…Será?

Creemos que así sucederá, porque en el DIF Municipal, su titular es gente sensible, sencilla y muy capaz; producto del esfuerzo, quien se esmera por servir y bien a su gente; en especial gente humilde y vulnerable.

 Pero vaya que los hay… Todavía hay quienes por ahí extrañan la bonanza vivida en el trienio anterior, sin importarles pasar por encima de quien fuese.

Por cierto, el próximo lunes 14 de Febrero, Día del Amor y la Amistad, el DIF Municipal ya coordina la entrega de Actas de Matrimonio gratuitas, para todas aquellas pareja que no se han casado y quieran regularizar su estado civil, en beneficio de sus familia e hijos, cuyo programas son implementados por el Gobierno del Estado, en los 212 Municipios de manera gratuita, y que como este programa vendrán otros de esa misma índole; resaltando que nadie es indispensable en la función pública municipal.

Esos tiempos ya se acabaron porque no hay mal que dure cien años, ni pueblo que los aguante…