Ya basta de tanto pillo.
“Quien no sirve para servir; a la calle”.
¿TOPOTILANDIA hundirse?.
Quien no vive como piensa dentro del ámbito político, acaba pensando como vive; errar podría ser un paradigma. Hay quien dice que es de humanos hacerlo y que sólo preservar en el error es de tontos. ¿Será?
Esos tienen la conciencia deformada por tantas culpas acumuladas. Son muy pocos los políticos que les da por encarar los hechos cuando meten la pata. Ilusos, creen perseguir, cuando en realidad preñados por sus corruptelas están escapando ignorando las leyes por ganancia inmediata cuando cada uno de estos pránganas vividores tiene metida la mano en el bolsillo del otro compa, formando esa interminable cadena de corrupción que ha hecho de los políticos más ricos y a los pobres más jodidos, más ignorantes; más subdesarrollados, más vulnerables y marginados. ¡Y así somos y qué! Diría el conformista y el maceta. Por ello, el estigma de que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Injusto tal vez, pero se dan sus casos; pero hoy en día existe una sociedad más crítica y exigente que no puede tropezar tantas veces con la misma piedra. Tampoco fracasar.
Porque el fracaso no existe, lo que existe son resultados infelices de procesos equivocados. Ya es tiempo de mandar al diablo a falsos mesías y tener la dignidad y decir YA BASTA a tanto pillo de siete suelas; errar trae sus consecuencias graves para el pueblo y beneficios para el político ladrón. ¡Mucho ojo!
Loable la transparencia del régimen estatal, “quien no sirve para servir; a la calle”. Instrucciones claras del Ejecutivo Dr. Javier Duarte de Ochoa, todo funcionario o presidente municipal que haga mal uso de los recursos tendrá que asumir las consecuencias que contempla la ley que en muchos de los casos les traería como resultado ir al fresco bote. Con la finalidad de darle mayor certeza a la población.
Señor Gobernador se está haciendo como los vinos añejos el trabajo del ORFIS sobre algunos ex alcaldes mañosipales que quebraron las arcas del pueblo que en mala los eligió y del cual burlaron su fe, confianza y dinero dejándoles endrogados, más jodidos y pobres. Mientras ahora esos ex alcaldes presumen de nuevos ricos e intentan candidatearse nuevamente y seguir sangrando al sufrido pueblo, donde intenta hincar el diente otra vez y levantar cosecha.
El continuismo significa atraso en los pueblo. Por el amor de Dios, no permitas la entrada de quienes no tienen llenadera y sólo han resultado por sus corruptelas, añejos vicios unos pillos. Ya basta que a pueblo jodido, acabar con él. Ese es su lema de estos corruptos continuistas.
Quien gobierna y bien a Veracruz junto con el pueblo tienen la última palabra; porque en cada uno de los 212 municipios existe gente valiosa, bien intencionada, honesta, capaz, seria y responsable que ama a su pueblo como así mismo; gente producto del esfuerzo que desde hace mucho tiempo trabaja porque las cosas cambien en favor de la ciudadanía.
Hay que apostar por ellos, rogando a Dios nunca los maree el poder y el dinero ajeno. Y es que en el horizonte ya no muy lejos se avizoran presidencias municipales y diputaciones locales, las primeras mucho más importantes en el ámbito electoral político.
Las promesas políticas de campaña son adoquines del infierno.
Los nuevos legisladores y senadores electos por el pueblo veracruzano, ¿Acaso se han dado una vueltecita por esos distritos que aportaron voto y confianza para llevarlos al trono? Muchos ni se acuerdan de esa ciudadanía a la que le prometieron mucho y poco o nada le van a cumplir ya montados en caballo de hacienda, cobrarán durante tres años a costillas del sufrido pueblo que les agenció el poder. Vaya desacuerdo de conducta humana el orgullo es un grave pecado la soberbia e ingratitud un falso estilo de vida.
¿TOPOTILANDIA hundirse? ¡Bah! Topotilandia es tan grande que no cabe en ningún abismo. A pesar de vivir oprimido y miserable en nombre de la tan cacareada democracia, pues ha soportado las más perversas y corruptas estructuras administrativas mañosipales y poco a poco se va curando de esa terrible enfermedad del autoritarismo político que del pasado le cayó encima en forma cruel.
Topotilandia poco a poco emerge titánicamente aun en medio de la pobreza conserva sus valores culturales, sus origines y raíces, así como su alto nivel educacional donde aun resalta el espíritu combativo de su gente, su nobleza, sencillez; pobres sí, pero no miserables.
Por eso Topotilandia es tan grande que no cabe en ningún abismo; en tiempos de crisis a sabido enderezar el rumbo y llevar la nave hacia buen asidero. Pero ya eran muchos y parió la abuela desde ayer en pos de la presidencia mañosipal de Topotilandia, ya andan como aves de rapiña queriendo descuartizar la presa.
Algunos suspirantes haciendo labor proselitista y es que viene de a cuatros años el manojo:
Con más deseos que arraigo popular andar el comerciante Julio “Yiyo” Ortega Serrano buscando notoriedad va a distintos planteles educativos donde reparte cuadernos, lápices, sacapuntas, etc., a niños y niñas y se define como panista. Aunque no cementero, pues le va al América. ¡Fuchi! ¡Fuchi!
Los hay golondrinos que a radar trabajan, ahí tienen el caso de Said Rodolfo Pereyra Ortega, colgado de los programas de SEDESOL Estatal se siente el niño del bautizo. En ese tenor se conduce Esteban Uscanga, empleado en seguridad pública y pariente de Jorge Uscanga Escobar, al igual que Vicente Benítez González quien por cierto laboraba en la Secretaría de Finanzas y a quien en el aeropuerto del Estado de México le fue detectado con 35 millones de devaluados pesos y le hicieron su alboroto; por ese mismo rumbo también Antonio Armengual Trueba, en su mayoría golondrinos que no hacen verano y que de la noche a la mañana buscan notoriedad en casa donde son unos perfectos desconocidos.
Hay quien por derecho de cuna merece la presidencia. El Lic. Homero Ramírez Ocampo, secretario general del PRI topotero; su padre lucha a brazo partido porque las cosas así sucedan. Don Alejandro “El Patón” Ramírez Escobar anda inquieto porque su vástago asuma las riendas, sea alcalde, peor del mercado municipal “Víctor White Fonseca”. Aunque en política nada está dicho ni escrito; sus carnales Carlos y Alejandro también andan en busca de dicha alcaldía. He ahí el broncón político familiar. ¿Sueño incierto para el Lic. Homero?
En la actualidad en Topotilandia con un trabajo solido, perseverante, honesto, en favor de los más vulnerables del mágico municipio, consolida su prestigio y arraigo popular una bella flor, que va dejando en el camino a soberbios y engreídos suspirantes que son rechazados por la ciudadanía y que da su voto de confianza a esa gentil dama, producto del esfuerzo que se esmera por servir bien a los que más lo necesitan.
Eso, eso está haciendo temblar a ciertas disques estructuras políticas que se promulgan por el continuismo. Craso error que sólo ha traído crisis a Topotilandia.
En la casa del pueblo, casa de cristal, tingoliches y zapos han caído en frustración. Ahí donde todo se transparenta han formado grupos donde pocos ponen sus barbas a remojar; poco les importa que el Ejecutivo Municipal está por encima de todas sus sucias pretensiones; grupos que han llegado ser antagónicos en su interior cuidándose las espaldas unos de los otros conformando un caos y donde pronto rodarán algunas cabezas.
Lo curioso que mientras esto sucede, la michelada que llega disfrazada como agua de jamaica para curarles la cruda realidad; en exceso pega, más cuando en horas de trabajo se la ching… Y el asco lo que le pasó a conocido mentor que ahí dizque labora vomitó escritorios, dañó papelería oficial, ensució paredes y piso. Tingoliche cochinon, y son de los que tiran la pelota en casa del vecinos. Chismosos y cerditos, se supo. Claro que se supe, vino del interior, sólo los buenos hechos que forman parte de la vida misma, son tomados en cuenta sanamente.

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