Hace 21 años nos dijo adiós El Ferrocarril…
El día 15 de noviembre de 1991, a las 18 horas la máquina 5847 de los ferrocarriles nacionales de México, conducida por el señor Amado Osorio Reyes, dijo “Adiós a San Andrés, alejándose lentamente… el trepidar de sus ruedas parece que decían ¡Misión cumplida!”.
En aquella época, 1913, fué la realización de un sueño lograr que nuestra Ciudad, fuera comunicada por medio del ferrocarril, con el resto de la república, por medio de un Ramal, que partía del pueblo de Juan Rodríguez Clara (antes El Burro) a San Andrés Tuxtla, estación final.
Este Ramal, en sus 72.5 kilómetros, hacía una breve parada en pueblos rurales: Ohuilapan, Axochío, Ahuacapan, Tilapan, Mazumiapan, El Laurel, y Lauchapan hasta su otra terminal, Juan Rodríguez Clara, donde pasajeros y carga tomaban el ferrocarril del Sureste, “Veracruz al Istmo de Tehuantepec, Oaxaca”.
La vida férrea de dicho Ramal, se comenzó a construir en el año de 1911, se terminó el día 27 de febrero de 1913.
Llegó por primera vez el ferrocarril de Rodríguez Clara a San Andrés, un día Domingo de Ramos, 16 de marzo de 1913. Fué un día inolvidable, de gran júbilo. Don Antonio C. Rascón, profesor de elevada cultura y enérgica personalidad, fue quien dio la bienvenida al Ramal, que en sus furgones, traía la prosperidad, el progreso, para nuestra Región.
Definitivamente, fueron los servicios del ferrocarril, nuestro inolvidable Ramal, el apoyo determinante que dio a San Andrés y a la Región de Los Tuxtlas, la comunicación requerida para exportar, distribuir y comercializar, su variada producción agrícola, transportar pasajeros, mercancía y objetos, para intensificar el comercio, atender la salud, la educación y mejorar las condiciones de vida en lo social, cultural y comercial.
Al paso de los años, medios de comunicación y de transporte, la carretera Veracruz – Coatzacoalcos (1950), que comunica las principales Ciudades de nuestra Región, como Lerdo de Tejada, Ángel R. Cabada, Santiago Tuxtla, y San Andrés Tuxtla; las actividades de transporte del ferrocarril, disminuyeron considerablemente, al grado de que ferrocarriles nacionales de México, optó por retirar definitivamente, por incosteable en su mantenimiento, el Ramal, el 15 de Noviembre de 1991, a 78 años de servicio y 21 años de su partida.
Todo San Andrés dijo adiós al ferrocarril, con lágrimas en los ojos, canciones de despedida y diversas manifestaciones de agradecimiento, como reconocimiento al tren que tanto colaboró para el progreso de nuestra región.
¡Cuanta historia! Añoranzas, recuerdos…
Por este ferrocarril viajaron nuestros abuelos, nuestros padres; parejas de recién casados para disfrutar su luna de miel, jóvenes llenos de incertidumbre para ingresar a las universidades, y luego regresaban orgullosos profesionistas.
En Semana Santa, la llegada de los juegos mecánicos; los caballitos, las sillas voladoras, la rueda de la fortuna, que en bullanguero grupo íbamos a la Estación para ver la llegada. También cuando llegaban los circos, veníamos de tras de los elefantes, el camión de los tigres y leones, cebras, los monos. Así también la despedida de los sorteados que iban a cumplir con su servicio militar, novias y familiares los despedían con amor. En fin, cuántas cosas nos hacen recordar a nuestro querido Ramal. Siempre lo recordaremos con gratitud.
La máquina 5847, se concentró en la Ciudad de Tierra Blanca, sede de los Ferrocarriles Nacionales de México, división sureste.
(Aportación de los alumnos de la ESBIO, José Octavio Rojas Aldana, edición américa, profesor Adalberto Toto Linares, “análisis de un siglo” y parte de José Sosa Moreno).
San Andrés Tuxtla, Ver. Noviembre 15/2012.
