Vie. Jul 3rd, 2026

Defectos de carácter que son fáciles de encontrar en mucha gente

San Andrés Tuxtla, Ver.—Este es el prepotente y arbitrario funcionario municipal que abusa del cargo por ser “director de Gobernación Municipal” y próximo edil en la administración municipal que presidirá el ingeniero Manuel Rosendo Pelayo. (Foto | Hugo Moreno – TUCAN)
San Andrés Tuxtla, Ver.—Este es el prepotente y arbitrario funcionario municipal que abusa del cargo por ser “director de Gobernación Municipal” y próximo edil en la administración municipal que presidirá el ingeniero Manuel Rosendo Pelayo. (Foto | Hugo Moreno – TUCAN)

Hugo Moreno González [Director de Publicaciones Tucán] / San Andrés Tuxtla, Ver.—Por lo regular, acepto a mis amigos como son, con personas que tengo poco trato, prefiero evitarlos y me alejo de ellos, pero cuando me encuentro a alguien, como un funcionario público al cual todos tenemos la necesidad de ver por requerir algún servicio, la cosa cambia radicalmente.

Hago este comentario porque hace unos días me encontré a un sujeto, que siendo un servidor público, se portó como un verdadero patán, el señor Fernando Carrera Elías, que actuó arrogante, prepotente y autoritario, entre otros menesteres; como comenté hace poco, pensaba exponer otra reseña de ese algo del ayer de mi tierra chica: La Región Tuxtleca, por lo mismo fui a pedir los permisos pertinentes para usar los bajos de palacio municipal, me entrevisté con el profesor Paul Elías Solana, regidor segundo y amablemente me acompañó y dio la orden al personal encargado de dar ese servicio de que se me proporcionara lo que necesitara; todo parecía que marchaba en orden, pero me fue requerido que visitara a la Oficina de Gobernación y de ahí obtuviera el permiso de piso, ¡o no que cosa rara!, en fin, sabiendo que esos requisitos burocráticos son indispensables, dirigí mis pasos a ese lugar.

La secretaria del titular Fernando Carrera Elías, me pidió el nombre y fue a anunciarme, esperé como media hora, dicha secretaria salió nuevamente y me preguntó el asunto, no sabiendo qué decir le dije que era un algo periodístico, a lo que ella trató de aclarar. ¿Es usted periodista? ¡Sí! –repuse-. Otra media hora de espera y por fin el, “Pase usted”. El señor Carrera estaba frente a una computadora y sin quitar la vista de ella me dijo secamente —¡Siéntese!, ¿en qué puedo servirle?—.

Señor: -dije- por dos motivos; el primero, explicarle lo que estoy haciendo y comencé a contarle lo del tren, de los 100 años de su llegada, de la importancia de dejar constancia de esa época, que es nuestra historia local de principios del Siglo XX a mediados del mismo; durante el tiempo que hablé, el no quitó la vista de la computadora y muy de vez en cuando como que miraba las fotos que le enseñaba. Sentí el deseo de decirle: ¿Señor, podría dejar la computadora y atenderme?, pero preferí callar y terminar con este asunto del permiso.

De pronto, interrumpiéndome me dijo; “Bueno, en conclusión ¿que desea?” —Me pareció una forma grosera—, pero de nuevo ignoré el agravio y dije, “bueno, primero contarle lo que estoy haciendo y segundo pedir permiso para poner nuevamente mi exposición de fotografías.

—“No hay espacios, tenemos un tianguis”—. Fue su respuesta, cortante y sin mirarme de frente, su vista seguía en la pantalla.

—“Bueno, ¿pues cuándo tiene un espacio libre?—

—“Pues no sé, pero para darle permiso primero tengo que hablar con Rafael”—…Comprendí que se refería al presidente y supuse que quería darme a entender lo bien que se llevaba con él; ya cansado con esa actitud prepotente dije: “Rafael… ¿Qué Rafael? A lo que él respondió. —El presidente— “Querrá usted decir el Señor Presidente…” Me miró y dijo: –“¡Exacto!”—.

—“Pues si usted no tiene autoridad para darme el permiso hable con él”—

—“Autoridad tengo, pero es que ha habido quejas contra usted—.

—“¿Quejas? ¿Y podría saber de qué?…

—“¡Muchas; hasta un chavo trajo un escrito diciendo que usted baja fotos del Internet y las vende—

—“¿Y usted es investigador de ese delito?… Me imagino”—.

—¡No! Yo soy director de Gobernación—.

—“Entonces no entiendo lo que me dijo, si ni siquiera sabe si eso es delito o no; creo que debería de denunciarme a las autoridades competentes y decirme no al permiso y no andar por las ramas buscando escusas para negarme algo a lo que tengo derecho”.

—“¡No me hable en ese forma!”—

“Para esto ya había subido el tono de su voz y a mi repuesta; ¿Forma?… ¿Qué forma?…le estoy solamente contestando”.

—¡No me grite, y le voy a pedir que se salga de mi oficina!…—

—“¿Me corre? —dije—

—“¡No!, solo le pido que salga de mi oficina—

“Tomé mis cosas, me paré y me encaminaba hacia la puerta, cuando sentí necesidad de decir algo y lo dije: Señor con todo respeto, esta es la oficina de Gobernación y usted el titular; pero no es su oficina, su oficina será cuando rente algo fuera del palacio y lo pague usted, porque esta oficina es del pueblo y la pagan nuestros impuestos y usted está para servirnos no para tratar de humillarnos… —Su cara se encendió y me gritó –¡Cuidado con lo que dice!— ¿Me amenaza?  –¡Tómelo como quiera!— Ya no dije nada y salí.

“Después de esto me entreviste con el señor Presidente ingeniero Rafael Fararoni Mortera, el cual me recibió muy atento y amable y al saber de mi proyecto de rescatar la Historia de San Andrés Tuxtla, accedió a todos los permisos que necesitaba y aquí estoy; ya en mi segundo día de exposición…

“El señor Carrera, parecía un pavorreal, se sentía en las nubes y con una falta total de respeto a mi persona, a mis años (pues ya soy de la tercera edad, a los 70 años cualquiera lo es)  el hecho de que soy un ciudadano al cual tiene la obligación de servir y no de ofender, me trató como si fuera un pedazo de basura y él un rey romano…

“¡Qué lástima que existan personas así!…Pero peor, que se encuentren en puestos donde en vez de ayudar agreden a las personas que tienen la necesidad de verlos y lo peor; ellos ni se dan cuenta de que atentan contra los principios fundamentales del ser humano…

“No sé cómo llego a ese puesto y menos él que sea Edil en la próxima comuna…

“INGENIERO ROSENDO, ¡Cuidado con ese personaje, con esa actitud lo va a poner en mal y ya sabe, se necesita tan solo una naranja podrida para echar a perder al resto!.”

Pongo su fotografía para que lo conozca bien y pues sepa lo que le espera si tiene necesidad de algún trámite en esa oficina, o en la próxima comuna.

Atentamente: Hugo Moreno González, director de Publicaciones Tucán

9 comentarios en «¡ Arrogancia, Egolatría y Prepotencia ¡»
  1. PUES DE VERDAD QUE PENA POR QUE A TANTAS PERSONAS A IGNORADO POR SENTIRSE SUPREMO ENTRE SUS 4 PAREDES QUE FORMAN SU PEQUEÑA OFICINA COMO PEQUEÑA ES SU HUMILDAD, PERO AFUERA DE SU OFICINA COMO LA LLAMA EL, NO ES MAS QUE UN DESECHO DEJADO EN LA CALLE POR UN PERRO, OSEA CON LO QUE NADIE SE QUIERE ENSUCIAR

  2. Que el Sr. Hugo Moreno (Tucán), presente su inconformidad ante el Sr. Presidente Municipal para que tome cartas en el asunto y solicite su destitución si es que este tipejo sigue trabajando porque parece que se quedó como el perro de las dos tortas. y así también todas aquellas que han sido humilladas por este Sr. Director de Gobernación, presenten por escrito sus denuncias.

  3. que mala de tipo…lastima que sea un joven con esas maneras y esas ganas de mal servir al publico,señor periodista estoy de acuerdo con usted ese tipo de personas no debería tener un cargo así nos deja en vergüenza a los jóvenes que si tenemos ganas de servir a nuestro pueblo,por que le puedo asegurar que ni siquiera estudio para estar en ese puesto y personas que si lo hacen batallan para encontrar un buen trabajo pero ellos con solo tener conocidos en la política y andar repartiendo volantes en sus campañas se hacen de esos puestos,tan claro esta que este tipejo no muestra ni una gota de educación..SR PRESIDENTE LE HAGO UN LLAMADO PARA QUE DESTITUYA A ESTE DIS QUE SERVIDOR PUBLICO PARA QUE LOS DEMÁS SERVIDORES LO VEAN COMO EJEMPLO QUE AL PUEBLO SE LE RESPETA POR QUE GRACIAS A NUESTROS IMPUESTOS ELLOS RECIBEN UN SUELDO QUE NO SE ESTÁN GANANDO A PULSO.

  4. Pues la verdad hay varios especímenes con este tipejo, en todos lados, la verdad con verle su gorda y fea cara se adivina que así como es feo por fuera lo es ´por dentro, no se dejen amigos y denuncien no solo a este animal si no a todos los que se sienten mas en el ayuntamiento, ventanéenlos, acusenlos, exhíbalos

  5. Ya basta de ladysProfeco,funcionarios prepotentes, e inútiles, hace dos años solicitamos un permiso para poner un «estanquillo» ventas de refrescos, etc. y hasta la fecha no ha habido respuesta, y ahora a nosotros no nos interesa, pues hay otras formas más fáciles de ganarse honestamente la vida.

  6. Pues de verdad que pena,lo que no sabe este tipo que nosotros le damos de tragar con nuestros impuestos, como que Fararoni le deveria jalar las orejas y que no se les olvide a los demás funcionarios que con nuestros impuestos comen, que estan para servir al pueblo y si no quieren pues que se vayan a sus casas, la verdad felicito al Sr. de la tercera edad por su valentía, solo esperemos que ese chupa-sangre no vaya a tomar represalias por que cuando se tiene el poder todo se puede saludos cordiales

  7. Buen dia señor hugo moreno leyendo su publicacion sobre lo que le sucedio con este tipejo(porque eso es en verdad nomas con verle la cara se le ve lo altanero)quiero decirle que estoy en contra de estas personas que teniendo un cargo publico se sienten unos dioses,es una falta total de respeto la atencion que usted recibio,ojalá la gente no se dejara pisotear y denunciara este tipo de personas que creo no deberia estar en ese puesto,le extiendo mi total apoyo y comprension hacia lo que usted pasó,y mis respetos hacia la labor periodistica que usted realiza.

Los comentarios están cerrados.