Mié. Jun 3rd, 2026

Ciudad de México. — Autoridades de salud y seguridad de distintos países han emitido alertas por el creciente tráfico y consumo de sustancias conocidas como “droga zombie”, un término popular que suele referirse a opioides extremadamente potentes —como el fentanilo o sus mezclas con xilazina—, vinculados a efectos devastadores en el organismo y en la salud pública.

En México, especialistas advierten sobre la circulación de lotes adulterados de fentanilo mezclados con xilazina, un sedante veterinario que no tiene uso aprobado en humanos y que potencia los efectos depresores del sistema nervioso. Consumidores expuestos a esta combinación pueden experimentar estados semicomatosos, rigidez muscular, pérdida de conciencia y lesiones cutáneas graves, por lo que se le ha apodado “droga zombie” en calles de Estados Unidos y, ahora, en algunas ciudades mexicanas.

La Secretaría de Salud federal ha confirmado que se han detectado casos en estados fronterizos como Baja California y Sonora, donde se advierte riesgo de expansión hacia otras regiones del país debido a las rutas de tráfico de opioides. Además, organizaciones internacionales como la ONU y la OPS han alertado sobre el potencial de diseminación de este tipo de drogas hacia Centroamérica y Sudamérica, donde ya se investiga su presencia en mercados ilícitos de Colombia, Perú y Brasil.

El problema no se limita a México. En Estados Unidos, la crisis por sobredosis de opioides sintéticos como el fentanilo ha alcanzado cifras récord, con más de 100 000 muertes anuales atribuidas a sobredosis. Autoridades sanitarias han reportado que la xilazina se encuentra presente en una proporción creciente de decomisos de opioides ilegales, agravando la crisis de salud pública por su resistencia a tratamientos estándar con naloxona.

En México, las instituciones de salud y seguridad han comenzado campañas de información y prevención para alertar a la población sobre los riesgos mortales de consumir drogas adulteradas con sustancias desconocidas. También han intensificado los operativos para desarticular laboratorios clandestinos y frenar el tráfico de precursores químicos, particularmente en zonas clave de producción y distribución.

Expertos en adicciones llaman a reforzar estrategias de reducción de daños, atención médica y acompañamiento psicológico para prevenir el aumento de consumidores de opioides sintéticos y sus mezclas peligrosas. Asimismo, instan a las autoridades de América Latina a coordinar esfuerzos para impedir que la llamada “droga zombie” se convierta en un problema de salud pública de magnitud continental.