III PARTE
Por: Eneas Rivas Castellanos, Cronista de la Ciudad
(Este artículo lo dedico a mí amiga, Lic. Jazmín De los Ángeles Copete Zapot Ilustre Trizapotecana)
TRES ZAPOTES
La congregación de Tres Zapotes, del municipio de Santiago Tuxtla, Ver., tiene un interesante museo de sitio instalado el año de 1975, siendo alcalde don Ibérico Montesano Carbonell y con motivo de los 450 años de la fundación de la Cabecera. Tres Zapotes reviste suma importancia; próspera comunidad con más de cinco mil habitantes, desgraciadamente mal comunicada, pese a que en varias ocasiones al informar los presidentes municipales dan por terminada una carretera que no pasa de terracería.
Los trizapotecanos son muy celosos de su pasado olmeca; cuidan sus hallazgos y como Dios les da a entender, explican a los visitantes las riquezas arqueológicas de su museo, pues su curador, en 20 años que lleva como director del mismo, no ha podido escribir una guía para turistas o algún folleto explicitivo sobre la riqueza olmeca de Tres Zapotes.
Después de haber sido encontrada la Cabeza Colosal de Hueyapan el interés mundial por lo Olmeca se hizo patente; pero a raíz de los estudios de Mateo Stirling (1938 – 1939) esta comunidad al poniente del Cerro de El Vigía saltó al plano universal y muy frecuentemente nos encontramos con exploradores, estudiosos, investigadores de todas partes buscando información sobre la Cultura Madre Mesoamericana.
Apoyándome en autores de reconocida solvencia científica pergeño estas notas sobre Tres Zapotes con el único afán de colaborar en pequeñísima parte para dar a conocer esta entrañable tierra cuna de los Castellanos Carrasco, mis abuelos.
Los investigadores arqueológicos de Tres Zapotes pueden clasificarse, según opina Jacques Soustelle, en dos categorías: una más antigua y similar a la de La Venta, Tabasco, y otra más reciente con influencia de otras culturas.
El investigador Ignacio Bernal asienta cuatro fases en la cronología trizapotecana: una muy antigua (1500 a.c.) la intermedia (1200 – 600) caetánea con San Lorenzo y La Venta; Tres Zapotes I (600 –a 100) y Tres Zapotes II, después de 100 a.c. coincidente con la datación que aparece en la Estela “C” (91 años a.c.) de las dos Cabezas Colosales Olmecas descubiertas en Tres Zapotes con marcado sello de esta cultura madre, una fue descrita por Melgar y la otra, con aspecto de niño fue hallada sobre el montículo llamado Cerro Nestepe y trasladada al museo Tuxtleco de la Cabecera. Opinan los entendidos que es la cabeza de un niño mongoloide y con él se confirma una de las posibles explicaciones acerca de estos monolitos que aseguran representan niños con el síndrome de Dowm que por lo raro eran destinados al sacrificio en tiempos de abundancia o escasez de lluvias como los representa El Señor de las Limas.
El alemán Eduardo Seler describe un cofre trizapotecano con barrorelieves muy interesantes de refinados dibujos y perfectos acabados que fue llevado al Museo Nacional de Antropología. Ostenta siete personajes con adornos de volutas nariz afilada parecida al llamado Tío Sam. Dos monumentos trizapotecanos tienen inscripciones olmecas: la Estela “C” y el Monumento “E”.
N.B. Sí desea ampliar los conocimientos sobre los Olmecas de Tres Zapotes, lea, por favor mi libro “La Real Villa de Tuxtla”
