Andrés Manuel López Obrador había sido sancionado por el Instituto Nacional Electoral (INE), que hace cuatro días le ordenó difundir en sus conferencias matutinas diarias un mensaje como una especie de castigo por intervenir en el proceso electoral del próximo año. “Los servidores públicos tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos”, rezaba el texto que tenía que incorporar a su rueda de prensa. Así lo hizo el presidente este lunes, pero al contenido le agregó algunas líneas en forma de post data. “Si eres conservador y estás en contra de la transformación del país, porque quieres que regresen los fueros y los privilegios de unos cuantos, y que continúe la corrupción, el clasicismo, el racismo y la discriminación,
te recomendamos que no veas este programa porque puede ocasionarte algún daño psicológico, emocional o afectar los intereses que defiendes”, decía el cartel firmado por el mandatario.
El INE ya sancionó en varias ocasiones a López Obrador por comentar sobre el proceso electoral y sus participantes. Ya le había pedido varias veces que dejara de entrometerse en la carrera hacia 2024, y principalmente que dejara de nombrar a la candidata del opositor Frente Amplio por México, Xóchitl Gálvez. Después de que saliera la resolución oficial, el presidente se
quejó en su conferencia matutina, dijo que acataría pero advirtió que agregaría un mensaje personal. “Ya no puedo hablar de ningún político, ya no voy a poder hablar de [el expresidente Carlos] Salinas ni de [Vicente] Fox, según esto, ni del PRIAN [como le dicen despectivamente a la unión del Partido Revolucionario Institucional y al Partido Acción Nacional]”.

