Añoranzas, Por: Elgie Cameron Calo

En pos de mí

 La recompensa de Caleb no fue resultado de su espíritu aguerrido. Su espíritu fue el resultado de haber seguido a Dios. El texto dice: “En él hubo otro espíritu y decidió ir en pos de mí…”

Al referirnos a Caleb generalmente nos encontramos en las características del liderazgo que él demostró tener a lo largo de su vida.

Ya he odio exposiciones de autoayuda mencionando a Caleb como ejemplo del hombre vencedor.

Pero pocas veces oí a alguien destacar la verdadera causa de las características positivas de su personalidad. Él decidió ir en pos de Dios, escogió servirlo, vivir con el señor. Esta es la más sabia decisión que algún ser humano pudiera tomar. El resultado de esa decisión fue que él y sus descendientes disfrutaron de las bendiciones de la tierra prometida.

Es triste ver que los seres humanos buscamos desesperadamente las bendiciones. Todos corremos en pos de los propios sueños y realizaciones, todos luchamos por un pedazo de tierra bajo el sol; pero pocos deciden seguir a Dios y prestar oídos a sus enseñanzas.

¿Cómo ir en pos de Dios, en nuestros días? Separando diariamente un tiempo para estudiar la biblia y orar. El estudio de la biblia no es un deber del cristiano, es el secreto de la vida victoriosa. Resulta alarmante como a  veces o estamos dispuestos a pagar una alta suma de dinero con el fin de asistir a un seminario de autoayuda, cuando todo lo que se enseña allí esta en la palabra de Dios y no tienes que pagar nada por eso.

Busca al señor todos los días. Deja que él entre en tu vida. Resérvale un lugar en tu agenda, conversa con él, cuéntale de tus necesidades y ansiedades pídele orientación y consejo por medio de la lectura de la biblia; y veras como tendrás otra visión de la vida y de sus problemas estos seguirán allí, pero tu no serás el mismo.

Dios estará contigo y en su nombre serás capaz de atravesar los mares rojos de la vida, cerraras la boca de los leones que te quieran devorar. La antorcha de la presencia divina. Te acompañará de noche y durante el día vivirás a la sombra del omnipotente.

Haz  de este día de compañerismo especial con Jesús y recuerda lo que Dios anunció, “Pero a mi siervo Caleb en cuanto en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y de su descendencia la tendrá en posesión…”