El sector del transporte público en Perú sufrió un nuevo episodio de violencia el 2 de abril, cuando Paul López, un conductor de 51 años, fue asesinado en el distrito de San Martín de Porres, específicamente en la intersección de la avenida Los Alisos con Canta Callao. El ataque ocurrió temprano en la mañana, poco después de que López iniciara su jornada laboral, mientras el estado de emergencia aún se mantiene en la zona.
El crimen no solo deja un doloroso vacío en la familia del conductor, sino que también genera un ambiente de miedo entre sus compañeros de trabajo. La empresa de transporte Aquarius, conocida también como la ‘S’, había estado recibiendo amenazas constantes de extorsionadores. A pesar de estos riesgos, los choferes continúan trabajando debido a que dependen de sus ingresos diarios.
De acuerdo con los testimonios de testigos, López viajaba con seis pasajeros cuando uno de los sicarios le disparó, lo que provocó que perdiera el control del vehículo y se estrellara contra una casa. Un compañero de trabajo expresó su dolor por la tragedia: “Sabíamos que la empresa estaba siendo extorsionada, pero nunca pensamos que algo así podría suceder. Hemos perdido a un gran amigo”.
En medio de la conmoción, los conductores hicieron un llamado urgente a la presidenta Dina Boluarte y a sus ministros, recordando las marchas que realizaron para exigir mayor seguridad. Temerosos de ser las próximas víctimas, los choferes anunciaron que suspenderán sus labores por 48 horas.
Paul López, quien llevaba 25 años trabajando en el transporte público, siempre siguió esta profesión, a pesar de los deseos de su familia de que se dedicara a otro oficio. Su hermano, devastado, expresó: “Solo quiero despertar mañana y que todo haya sido un mal sueño”.
Por otro lado, los conductores confirmaron que los extorsionadores exigían un pago de 80 mil soles a la empresa para seguir operando, además de 20 soles diarios por cada bus. De no cumplir con estas demandas, las amenazas de muerte eran constantes. Los sicarios, identificados como miembros de la banda ‘Los Occidentales’, se atribuyeron el asesinato, dejando huérfanas a dos hijas de la víctima.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que una moto lineal se acercó al vehículo de López, y los sicarios, colocándose al costado, realizaron los disparos mortales. Las extorsiones a empresas de transporte y otros empresarios continúan siendo un grave problema. A pesar de la declaración del estado de emergencia en Lima y Callao por 30 días, la situación no ha mostrado cambios sustanciales en los primeros 15 días.

