Mar. Jun 9th, 2026

El infarto cerebral se mantiene como una de las principales amenazas para la salud a nivel mundial, con cifras que reflejan su alto impacto: cada cuatro minutos, una persona muere por esta causa, de acuerdo con especialistas en neurología.

La neuróloga Vanessa Cano, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, advirtió que esta enfermedad ya no es exclusiva de adultos mayores, pues cada vez se registran más casos en personas jóvenes, asociados principalmente a padecimientos como obesidad, diabetes, hipertensión y alteraciones en los niveles de grasa en la sangre.

A nivel global, el infarto cerebral es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad. Tan solo en 2025, se estima que más de 6.5 millones de personas fallecieron por esta condición, mientras que millones más viven con secuelas permanentes.

En México, el problema también es significativo. El médico urgenciólogo Daniel Sánchez Arreola, integrante de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia, informó que se registran aproximadamente 170 mil casos al año, posicionándolo como una de las principales causas de discapacidad en adultos mayores.

Especialistas coinciden en que la prevención puede marcar la diferencia. Controlar factores como el colesterol, la glucosa, la presión arterial y las enfermedades cardíacas podría evitar hasta el 90% de los casos.

Además, subrayan la importancia de actuar con rapidez ante los primeros síntomas, ya que “el tiempo es cerebro”: por cada minuto sin atención médica, se pueden perder hasta 1.9 millones de neuronas.

Entre las señales de alerta destacan:

  • Rostro caído
  • Debilidad en un brazo
  • Dificultad para hablar

Estos síntomas aparecen de forma repentina y requieren atención inmediata. La ventana crítica para recibir tratamiento efectivo es de aproximadamente 4.5 horas desde el inicio.

Para facilitar la identificación temprana, se promueve la estrategia “Camaleón”, que resume los signos clave: CAra colgada, MAno pesada, LEngua trabada y la importancia de actuar con rapidez (ÓN).

Autoridades de salud reiteran que reconocer los síntomas y acudir de inmediato a un hospital puede hacer la diferencia entre la vida, la recuperación o una discapacidad permanente.