La presidenta de México ha presentado modificaciones a las leyes de Adquisiciones y de Obra Pública en el Congreso, con el fin de mejorar la trazabilidad y combatir la corrupción, así como agilizar los procesos de compra. La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, destacó que estas reformas buscan garantizar la transparencia en el uso de recursos públicos, enfatizando la importancia de cuidar el valor de cada peso del pueblo.
En cuanto a la ley de Adquisiciones, se implementarán plataformas digitales y la participación de ciudadanos como testigos sociales para evitar la opacidad en licitaciones y contratos. Se espera una reducción de hasta un 30% en los tiempos burocráticos gracias a sistemas automatizados y diálogos estratégicos previos. Además, se establecerá un límite del 49% en subcontrataciones y se realizarán auditorías en tiempo real.
La nueva Plataforma Digital Única reemplazará al obsoleto CompraNet, permitiendo contrataciones automatizadas. Se utilizarán mecanismos como la Subasta Inversa para negociar mejores precios en productos únicos, como medicamentos, y se fomentará la compra consolidada a través de la Tienda Digital del Gobierno, generando ahorros significativos.
Las reformas también priorizarán el contenido nacional en un 65%, apoyando a MIPYMES y cooperativas, y se dará preferencia a empresas locales en obras públicas para dinamizar las economías regionales. En la Ley de Obras Públicas, se incluirán diálogos estratégicos con proveedores y se realizarán investigaciones de mercado obligatorias para asegurar precios competitivos y evitar sobrecostos.
Se prevé que los cambios en la ley de Obras Públicas generen ahorros del 20 al 25% en compras gubernamentales y reduzcan los tiempos de ejecución de obras en un 33%. Además, todos los contratos serán 100% rastreables, con participación social en su vigilancia, lo que contribuirá a una mayor transparencia y eficiencia en el uso de recursos públicos.

