El homicida fue su sobrino, quien por venganza por haberlo corrido del trabajo y de su casa, lo mató.
Primero lo golpeó con un garrote, después lo apuñaló y para asegurarse que estuviera muerto; lo estranguló con una camisa.

Germán Méndez Rodríguez, Ángel R. Cabada, Ver.—Luego de darse a conocer sobre la muerte de un campesino en la comunidad Brazo de la Palma, perteneciente al municipio de Ángel R. Cabada, elementos de la Agencia Veracruzana de Investigaciones con base en Lerdo de Tejada; lograron esclarecer el homicidio al dar con el asesino, quien resultó ser sobrino del hoy occiso y quien respondía al nombre de Juan Poxtan Mayoral de 65 años de edad.
El macabro hallazgo se registró el pasado lunes 26 de agosto, cuando la C. Nayely Mayoral Vázquez, hija del hoy occiso arribó al Rancho El Uvero a visitar a su progenitor, encontrándolo en el piso muerto y con huellas de sangre en la parte del tórax, así como tener alrededor del cuello una camiseta, con señas de haber sido estrangulado.
Más tarde cuando Agentes de la AVI al mando del comandante Ricardo Gamaliel Zúñiga, arribaron al lugar e iniciaron con las diligencias correspondientes, se entrevistaron con algunos familiares de la víctima, entre ellos su sobrino Mónico Mayoral Ramírez de 46 años de edad, originario y vecino de Brazo La Palma, quien ante el cuestionamiento cayó en contradicciones, terminado por confesar su fechoría.
Mónico Mayoral Ramírez, indicó que hace varios meses su tío (el hoy occiso) lo había despedido de su trabajo y así como corrido de la casa y que desde ese entonces por resentimiento buscó la forma de vengarse (asesinándolo), pero no encontraba la forma de hacerlo.
Y el día domingo alrededor de las 18:00 horas decidió acabar con su vida, arribando hasta el rancho donde se entrevistó con él, solicitándole que le prestara una bomba para echarle aire a una de las llantas de una motocicleta, indicando que cuando su tío se introdujo al domicilio, lo siguió con un garrote, asestándole varios golpes en la cabeza. Al ver que este aun respiraba, decidió incrustarle en el pecho en repetidas ocasiones un desarmador en forma de pica hielo, para luego huir del lugar e irse a refugiar a la casa de un amigo en donde estuvo viendo películas.
Después, recordó que en la escena del crimen había dejado olvidado el garrote con el que lo había golpeado y por el temor que fuera descubierto regresó nuevamente, percatándose que este aun seguía con vida, por lo que decidió introducirle nuevamente el pica hielo pero ahora en el cuello y para asegurarse que dejara de existir, le enrolló una camiseta alrededor del cuello hasta estrangularlo.
Los agentes ministeriales al obtener la confesión de esta persona, lo pusieron a disposición de la Agencia del Ministerio Público Municipal de Lerdo, para luego ser consignado ante el Juzgado Primero de Primera Instancia por el delito de Homicidio Calificado, siendo internado en el Penal Zamora.
