Breve Espacio- Por Juan Carlos Absalón Pólito

Un medio de comunicación es un instrumento o forma de contenido que difunde la información a las masas en constante evolución.
Recorriendo en segundos, recordamos las primeras formas de comunicarse entre los humanos, siendo la de signos y señales; al aparecer la escritura se reflejan los cambios económicos y sociales; de allí que el nacimiento y desarrollo de distintos medios de comunicación de la escritura pasen a la imprenta en el siglo XV; continuando con el nacimiento de medios audiovisuales ligados a la era de la electricidad a mediados del siglo XX y de allí la revolución de la informática y telecomunicaciones presentada en distintas fases hasta nuestros días.
Hacemos un poquito de historia debido a que en la actualidad, precisamente en estos días al menos en el Distrito XIX Electoral Los Tuxtlas, están figurando personajes, unos muy conocidos y otros aprendiendo a hacer política, que ven a los medios de comunicación como algunos más grandes y otros pequeños, siendo a los segundos a los que les restan importancia, constituyendo esto un serio error de apreciación, pues no hay un medio de comunicación al que se deba demeritar, por el contrario todos contribuyen a la presencia o ausencia de una imagen de quien aspira a llegar a las masas con fines de proselitismo.
Cierto es que algunos personajes, en lo que corresponde a su imagen, cuando son señalados y criticados por sus errores, por iniciativa propia de ellos, manifiestan su total adversidad al medio que los exhibió tomándolo como su rival inmediato; los políticos más experimentados, como decía un candidato recientemente en un charla, “los que me critican, me fortalecen, hacen crecer mi imagen y mi presencia se agiganta”.
Quizá el comentario pudiera parecer como fanfarronería, sin embargo existe algo de cierto en ello; el que no quiere que lo critiquen simplemente no se expondrá, pero el que crea controversia, polémica y quiere ser escuchado sabe que debe remar contra la corriente, porque de adversarios estará lleno el camino y en política, no es la excepción a la regla, por el contrario, la campaña de descalificativos estará al orden del día; y tan sólo hay que ver, ¿cuándo un candidato político habla bien del otro…? ¡Claro que ninguno! La razón es obvia, nadie dará su voto de calidad por su adversario porque para el electorado este será un candidato “vendido”, aún cuando el reconocimiento hacia el contrincante tenga un valor y reconocimiento por su destacada trayectoria.
Resulta curioso que se guarden los negros historiales para estas ocasiones, para demeritar al contrincante, y surja la polémica y la campaña de desprestigio, acusando algunos de ellos a otros, hasta de ciertos vínculos que ensombrecen en un momento y cambian el panorama de la imagen y trayectoria de los contendientes.
Mientras los actores de la política no aparecen en el escenario de la contienda, todos ellos son personas honorables, con carrera y quehacer político; han sido grandes gestores y encumbrados en puestos del servicio público y de la formación de leyes; ah pero sólo comienzan las contiendas y de repente hasta son señalados de nexos con gente delictiva.
Lo cierto es que la PRENSA juega el papel principal en cada parte de la historia, de la información y de la apreciación del lector, quien observa cuando una nota es objetiva y cuando es tendenciosa, de allí su preferencia por cada medio de comunicación.
La PRENSA, ha tenido mucho que ver en los tiempos de la política, pues con el correr de los años se ha descubierto cuando el maquillaje informativo se ha caído al observarse los resultados en las urnas, los que no han reflejado la realidad de los hechos.
De allí que se deba manejar la información en forma objetiva y veraz, con respeto al lector, quien formará sus propias conclusiones y determinará la simpatía en escala o por mejores propuestas para decir el futuro del país a través del ejercicio democrático.
Bien, después de analizar el papel tan importante que tienen los medios de comunicación, sino que es el principal ante los constantes cambios de cualquier índole, es bueno recordarle, al menos a los que se jactan de ser los representantes o directores de prensa en cada campaña que favorece a cualquier de los distintos candidatos, que el demeritar a la PRENSA, cualquiera de ellas por simpatía o porque escucha el canto de las sirenas sin realizar un verdadero análisis del impacto de la noticia lo único que está haciendo es contribuir a demeritar la imagen de su candidato para el cual esté sirviendo.
Resulta curioso que al menos en este Distrito XIX Los Tuxtlas, sean precisamente los jefes de prensa, o directores de comunicación social que en las casas de campaña pretendan ser los filtros para manejar la información en forma dosificada; pretendiendo dar mayor o menor difusión a través de los medios, creyendo que con ello le hacen un bien a la imagen de su candidato.
Que equivocados, pero que equivocados están. Al menos en casa de campaña del candidato del partido blanquiazul, se dice que la dirigencia nacional mandó a realizar un estudio para conocer cuáles son los medios de mayor presencia en este distrito electoral, y conforme a ello serán contratados los espacios.
Le recordamos a quien apenas conoce el terreno político en esta región que paradójicamente los contenidos actuales de los medios de comunicación tradicionales abren la puerta y representan un espacio enorme de posibilidades para que su oferta política pueda mostrar el verdadero perfil del candidato al que están sirviendo, simplemente con difundir fielmente lo que acontece y evoluciona a su paso, y con ello mostrar las opiniones de todos los personajes involucrados, que no juzgue, que no interprete, que no modifique intencional o inconscientemente la realidad, esa tarea corresponde únicamente al receptor quien ante tanta información disponible sabrá elegir la verdadera, la que se ajuste lo más posible a la realidad, esa tarea corresponde al receptor no al emisor.
Termino mi entrega exhortando a los jefes de prensa o directores de comunicación social que sirven a los actuales actores de la política que hay que formar opinión pública y abandonar el sentido comercial del medio masivo que ha perdido la razón de su existencia y se han convertido en un simple negocio. La información además, es un bien público no una mercancía.
Comentarios y sugerencias: absa_1962@hotmail.com