- Hijo de funcionario se metió con todo y camioneta donde se realizaba una boda.
REDACCIÓN / COSOLEACAQUE, VER.— El hijo del director de Limpia Pública de esta ciudad, por poco provoca una matazón, pues con su camioneta irrumpió en una fiesta, destrozando todo lo que se encontró a su paso, y lesionó a varias personas, quienes fueron llevadas a centros hospitalarios para la atención médica.
Estos hechos se suscitaron a las 16:00 horas del sábado, en la calle Agustín Melgar del Barrio Tercero de esta cabecera municipal.
En torno a este incidente se dio a conocer, que Érick Velázquez Valenzuela, hijo del director de Limpia Pública, Martin Velázquez Rodríguez, con domicilio en la colonia Hermegildo J. Aldana, perteneciente a esta ciudad, circulaba sobre la citada arteria a bordo de la unidad tipo Voyager, color azul, con placas de circulación YHE- 85- 12, en esa arteria se llevaba a cabo una fiesta donde Santos Torres y Aurelia Antonio estaban contrayendo nupcias, fue en esos momentos que el individuo sin medir las consecuencias se fue encima de las personas que se encontraban ahí, éstos, como pudieron lograron evadir la unidad, sin embargo, la señora Silvia Cruz Martínez y Roberta Hernández Alor, resultaron con golpes en varias partes del cuerpo, quienes fueron auxiliadas por paramédicos de Protección Civil local, y posteriormente sus familiares las hospitalizaron, de igual forma, entre los testigos mencionaron que una dama que se encuentra en estado de gestación fue hospitalizada.
El responsable de este hecho terminó impactándose en contra de una unidad de la marca Chevrolet, tipo Aveo, con placas de circulación YKV- 21- 51, y un automóvil Nissan, tipo Sentra, con matrícula YJA- 33- 52, ambos en color gris, y sobre los instrumentos de un grupo musical, que resultaron dañados.
Érick Velázquez Valenzuela intentó darse a la fuga, pero las personas que se encontraban en la fiesta lo evitaron, y a punto estuvieron de lincharlo.
El perito en turno de Tránsito del Estado, Carlos López Landeros, tomó conocimiento de los hechos, donde después de varias horas de diálogo el cafre del volante se comprometió a pagar los daños causados.

