Mié. Jul 8th, 2026

José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), presentó los cambios más relevantes de la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión que se discute en el congreso. Aclaró que la ley no busca establecer censura, sino garantizar el acceso universal a internet, promover un uso justo del espectro, y fortalecer la cobertura pública y social. Destacó que al menos 16 millones de mexicanos carecen de acceso a internet, lo que subraya la importancia de esta reforma.

La nueva legislación propone la creación de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, que operará de manera independiente y dividirá las atribuciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones. Esto incluye la regulación del espectro y las concesiones, así como la competencia en el sector. Un aspecto innovador es que el Estado se convertirá en proveedor de servicios de internet, compitiendo en igualdad de condiciones con el sector privado.

Se prohíbe la publicidad de gobiernos extranjeros en medios tradicionales, salvo en casos de promoción cultural o turística. Además, se han eliminado disposiciones que podrían interpretarse como censura. La reforma también refuerza los derechos de las audiencias, estableciendo mecanismos de defensa y diferenciando entre información noticiosa y opinión.

Se contemplan derechos para los usuarios, como la posibilidad de recargar saldo en cualquier establecimiento y realizar llamadas de emergencia sin saldo. La accesibilidad para personas con discapacidad es prioritaria, incluyendo funciones en aplicaciones y equipos accesibles. La perspectiva de género se incorpora para asegurar que mujeres y niñas tengan igual acceso a telecomunicaciones.

La ley ofrece incentivos para el despliegue de infraestructura en áreas sin acceso a internet y permite la interconexión de redes comunitarias, indígenas y afro-mexicanas. También se prevé la simplificación de trámites para la instalación de infraestructura y la regulación del cableado en desuso.

Finalmente, se abordará la gestión de recursos orbitales y la mitigación de basura espacial, asegurando que México mantenga sus posiciones orbitales para futuros satélites que proporcionen conectividad.