Cambios en Veracruz

López Obrador ya empezó con los cambios en el gabinete legal. Enrocó al secretario de Hacienda y Crédito Público y envió como gerente al Banco de México. Su lugar, ocupado por uno de sus asesores históricos. Más, dijo, conforme caminen los días y las semanas. Y las circunstancias, claro.

Y como el góber de la 4T en Veracruz es una copia Xerox de López Obrador, entonces, quizá, quizá, quizá, bien podría también aprovechar el viaje para reajustar el gabinete.

Más con la tesis de López Obrador de que la elección intermedia siempre suele prestarse.

Pero en Veracruz hubo cuentas alegres con la elección del 6 de junio para MORENA.

De 17 presidencias municipales que tiene, a partir del primero de enero del año 2022 gobernará en ciento tres demarcaciones.

Y de las 50 diputaciones locales entre unis y pluris, MORENA quedó con 34 curules.

Y de las veinte diputaciones federales, MORENA quedó con diecisiete.

Las cuentas son alegres y, bueno, “a ojo de buen cubero” y en una primera lectura como dice el politólogo del barrio, ninguna necesidad de cambiar, enrocar y enroscar y/o despedir a secretarios del gabinete legal y ampliado en Veracruz.

Quizá de muchos titulares, la mayoría, nada se conoce ni sabe sobre el bienestar social generado en dos años y medio para el bienestar de los 6 millones de los 8 millones de habitantes en la miseria, la pobreza y la jodidez.

Pero como sin duda cada uno operó en su parcela de poder para que la 4T, MORENA y López Obrador, ganaran los comicios, entonces habrían, digamos, de seguir en el arca de Noé.

La maquinaria gubernamental y partidista estuvo bien aceitada. Operó bien. En tiempo y forma.

Más porque el partido tricolor quedó más noqueado que nunca en el cuadrilátero electoral y debieron llevarlo derecho, derechito, al hospital partidista.

Y en el caso del PAN, caray, luego de veinte años de hegemonía en su pueblo, Joaquín Guzmán Avilés, el presidente del CDE, perdió la diputación federal, y caray, en manos de una ex priista transfigurada en política guinda y marrón ahora cuando tiene más de sesenta años de edad.

A partir, entonces, del buen resultado, y que acaso nunca habrían vislumbrado, el buen fario, el mejor karma, sopló en la 4T jarocha.

Que nadie, pues, sea removido.

Claro, el grave pendiente son los carteles. Veracruz, campeón nacional en la violencia electoral. Pero, bueno, el resto del país está igual. O peor.

Tan es así que casi casi la población, los ciudadanos de a pie, ya se acostumbró a vivir en medio de sobresaltos y sustos, secuestros y desapariciones, asesinatos, oliendo la pólvora y la sangre, incluso, con un montón de lágrimas.

El dicho peruano a la medida. “La vida es así y así es la vida”.

LA PESADA CRUZ A CUESTAS…

Hay fallas, claro.

Los errores en la política sanitaria con el COVID. Incluso, niños contagiados y hasta un menor muerto.

Y los niños con cáncer a cada rato sin medicinas.

Veracruz, en el tercer lugar nacional de enfermos con Sida.

Y el primer lugar nacional en cáncer de mama.

Y el primer lugar nacional en adolescentes embarazadas y el primer lugar nacional en abortos.

Los gravísimos pendientes educativos. 650 mil analfabetas. Un millón de paisanos con la escuela primaria inconclusa. Otro millón con la secundaria incompleta. 600 mil con el bachillerato a medias. Y Veracruz, en términos generales, en el sótano de la calidad educativa.

El reguero de cadáveres. El reguero de impunidad.

El terrible y espantoso desempleo galopante, agravado más, mucho más, con la pandemia y su amiguita inseparable de la recesión.

Y los salarios de hambre. Y sin las prestaciones de ley.

El poco y limitado desarrollo humano y social.

La desigualdad económica y social. Los ricos, cada vez más ricos. Y los pobres, cada vez más jodidos.

Y el millón de paisanos como migrantes ilegales en Estados Unidos, huyendo para allá con la esperanza de un empleo que aquí se les niega.

Veracruz, en el primer lugar nacional en producción y exportación de trabajadoras sexuales.

Pero, bueno, con la pesada cruz a cuestas camino al Gólgota jarocho, el gabinete legal y ampliado de la 4T en Veracruz, está limitado. Pronto, llegaron al Principio de Peter. Y se volvieron, digamos, simples administradores de cada dependencia. Pero sin hacer, pensar, actuar y trascender.

En cambio, y según parece, salieron buenos operadores electorales y MORENA levantó.

Y el gabinete legal operó y bien, porque ni modo de lanzar todo el incienso y loas a la dirigencia estatal de MORENA y quienes apenas, apenitas están aprendiendo, como el caso del bateador designado, el ex priista Ranulfo Márquez Hernández, para defender en el conteo de votos en el OPLE al candidato a la presidencia municipal de Veracruz, Ricardo Exsome Zapata.

En todo caso, un frijolote en el arroz y que siempre se da… De ahí pa’lante, el góber debiera organizar un súper sabadazo de salsa con el gabinete y la planilla partidista de MORENA para el gran festín que si ha de ser de salsa, alcohol y carne que sea en abundancia como decía Pericles Namorado Urrutia, el amigazo tuxpeño de Jesús Reyes Heroles.