‘Carlos Fuentes ha muerto para ser amado más’

Despedida del escritor

Agencias EFE, México, D. F.—Con paraguas, cubiertos con pañuelos o con un ejemplar de ‘Gringo Viejo’ abierto sobre la cabeza para protegerse del Sol, cientos de personas esperaron a las puertas del Bellas Artes para tener su minuto junto a Carlos Fuentes.

Desde las 12:00 horas, que llegó el féretro entre aplausos, Bellas Artes, catedral laica de la cultura, se convirtió en el lugar de reunión de los fieles de Fuentes. Unos afectados y con ganas de hablar de libros y otros todavía en estado de shock como Artemio, “y de apellido Cruz”, que se paseó por el mármol de Bellas Artes con una mochila de la que colgaba un reproductor de sonido del que salía la voz del ‘maestro Fuentes’ leyendo uno de sus libros.

Dentro del imponente edificio, donde han sido velados desde Orozco a María Félix, Octavio Paz o Cantinflas, amigos, familiares y gran parte de la clase política que tanto despreció Carlos Fuentes, le recordaron con reflexiones sobre la muerte y pasajes sobre su vida. Del Fuentes que se levantaba a las 7:00, se preparaba el desayuno y se sentaba a escribir de 8:00 a 12:00, al que era capaz de recitar pasajes completos de Don Giovanni o ‘picarse’ con García Márquez recitando a Góngora y Quevedo.

“Enemiga y, más que enemiga, rival, cuando nos arrebata a un ser amado. Qué injusta, qué maldita, qué cabrona es la muerte que no nos mata a nosotros, sino a los que amamos” dijo el presidente Felipe Calderón leyendo un pasaje del libro de Fuentes ‘En esto creo’.

“Muy querido don Carlos: ni su pensamiento, ni sus libros ni su crítica morirán jamás. Carlos Fuentes vivirá en sus obras, en su palabra en varias generaciones de mexicanos. Carlos Fuentes ha muerto para ser amado más”, concluyó emocionado.

El ‘maestro’ generoso

El escritor Federico Reyes Heroles destacó la calidad de su obra y su esfuerzo por hacer de México un país mejor. “Siempre discutió su México, un México que deseaba mejor y más próspero, a la altura del mundo”, dijo Heroles quien destacó su disciplina con el folio, la pluma y los jóvenes. “Fuentes se tomó en serio su oficio y eso debe ser ejemplo para muchos. Fue generoso con los escritores jóvenes por eso murió el día del maestro” señaló su viejo amigo.

Heroles resaltó la dimensión universal de Carlos fuentes con una de sus frases favoritas: “La cultura o es universal o no es cultural, lo demás es folclore”, solía decir el hijo del diplomático mexicano nacido en Panamá.

El alcalde del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, político por el que tenía especial simpatía Carlos Fuentes, definió al el escritor como el abogado de México que estuvo del lado de las mejores causas para el país. “Era ante todo el abogado de la esperanza mexicana, nunca lo vi, sí preocupado pero nunca decepcionado de la grandeza mexicana” señaló el alcalde frente al ataúd.

Según su viuda, Silvia Lemus, los restos de Carlos Fuentes serán incinerados y trasladados a París. Fuentes quería ser enterrado en el cementerio de Montparnasse, junto a sus dos hijos muertos y a sus “amigos” Cortázar, Sartre, Simone de Beauvoir o Samuel Beckett. Incluso dejó preparada la lápida antes de morir dijo su viuda Silvia Lemus.

Mientras en la calle siguió durante varias horas el homenaje al escritor con una larga fila frente al ataúd, la clase política, que tanto detestó Fuentes en vida, también homenajeó al escritor.

El Congreso guardó un minuto de silencio y el Senado estudia colocar en letras de oro el nombre de Carlos Fuentes a alguna sala de la Cámara de Diputados.