Celebra San Andrés Tuxtla a la Virgen de Guadalupe

fiestas satLa multitudinaria visita de los habitantes de San Andrés Tuxtla, procedentes de barrios, colonias, comunidades, a las iglesias de la ciudad paralizaron el tráfico, desde las 16 hasta las 22 horas, con sus peregrinaciones, unas tras otras.

También participaron con vehículos repartidores de las diferentes casas comerciales, quienes repartían regalos así como carros alegóricos llevando la representación de la Morenita del Tepeyac.

El fervor religioso fue más que la diferencia de clases sociales o de partidos políticos, la Emperatriz de América, unió no solo a la comunidad de San Andrés Tuxtla, sino a todo el país, pues mientras las celebraciones con peregrinaciones acompañadas de bandas de guerra marchaban por toda la ciudad, sobre la carretera federal entre las 19 y 20 horas, un contingente de ciclistas de aproximadamente unos 800 peregrinos viajaban de regreso, de Catemaco, a su lugar de origen, Ángel R. Cabada.

Las calles invadidas por una multitud incontable que convocaron más que una celebración política, por miles de peregrinos, niños vestidos de Juan Diego, niñas vestidas de inditas, y no solo los niños, sino también los jóvenes usaron esas vestiduras con la fe por delante en honor a la Virgen María de Guadalupe.

Vehículos circulaban uno tras otros, con personas regalando dulces; y después las calles quedaron irreconocibles, mucho trabajo para los amigos de la Limpia Pública.

Una vez retornaron a sus lugares de origen, comenzaron los rosarios, y hasta baile hubo en algunas colonias y barrios; para dar paso a la media noche con las tradicionales mañanitas, y esto daba paso a los famosos “pascueros”, que provenientes de algunas comunidades ya comenzaron a cantar en honor de la Vírgen y en los nacimientos que encontraban a su paso.

Mientras tanto antes de la media noche, en la Iglesia Catedral de San José y San Andrés, Monseñor Guillermo Solano Martínez, oficiaban una misa con los pocos asistentes, para terminar en los primeros minutos de este sábado 12 de diciembre, donde aguardaban los artistas que habrían de entonar las mañanitas acompañados de los feligreses que pacientes aguardaron para cantarle a la Virgen de Guadalupe, una tradición que cada vez cobra más fuerza entre los creyentes.