Jue. Jun 4th, 2026

La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su total desacuerdo con la propuesta del congresista republicano Jason Smith, que contempla un impuesto del 5% sobre las remesas enviadas por migrantes a sus familias en México. Sheinbaum apoyó una carta del Senado mexicano, firmada por todos los partidos políticos, que rechaza esta medida, argumentando que sería una carga adicional e inequitativa, ya que los migrantes ya pagan impuestos en Estados Unidos.

La iniciativa, conocida como «One Big Beautiful Bill», ha generado un consenso inusual entre los partidos en México para defender los derechos de los migrantes. Sheinbaum advirtió que, si el impuesto avanza, México podría recurrir a mecanismos legales internacionales, como tratados fiscales o represalias comerciales. Los legisladores mexicanos subrayaron que gravar las remesas, que representan hasta el 20% de los ingresos de los migrantes, tendría un impacto económico negativo, afectando a familias en pobreza en México que dependen de estos envíos para educación, salud y vivienda.

Además, se destacó que la medida podría aumentar la informalidad en el envío de dinero, desincentivando el uso de canales formales como bancos y empresas de envíos. El Senado mexicano, respaldado por Sheinbaum, instó al Congreso estadounidense a rechazar la propuesta por ser «discriminatoria» y perjudicial para la cooperación bilateral. La presidenta también mencionó que la medida podría debilitar las relaciones comerciales y de seguridad entre México y Estados Unidos, y que se monitorizará de cerca la votación en la Cámara de Representantes.

Finalmente, se resaltó que el 80% de las remesas a México provienen de Texas, California y Florida, lo que podría influir en la decisión final del Congreso estadounidense.