Columna 33, Por: Carlos Lucio Acosta

Flores Espinosa
¿Punto de Partida?

La historia política cambia de curso.

La designación de Amadeo Flores Espinosa, como Procurador General de Justicia del Estado de Veracruz, abre nuevas posibilidades al proceso de pacificar los caminos violentos del Veracruz bronco.

El clima social está a punto de romper el hervor, la paciencia ciudadana tiene un límite.

Veracruz requiere la presencia mediata de la experiencia comprobada en el campo de los hechos. No es el momento adecuado para el manejo de teorías sociológicas, fincadas por lo recular en las buenas intenciones y los excelentes pro­pósitos.

Amadeo Flores no es nuevo en este tipo de menes­teres; basta y sobra con echar vistazo a su hoja de servicio dentro de los tres niveles de la administración pública.

Hombre de escasas palabras y de abundantes acciones, de límites y de alcances, de suavidad y dureza, de capacidad conciliadora.

En todos aquellos espacios administrativos o de elección popular que ha manejado, siempre resalta la huella de su trabajo.

Quienes le han observado de cerca, saben a la perfección de que no es afecto a los medios tonos ni a las verdades fraccionadas. O todo o nada. Su nombramiento llega en el momento preciso reclamado por la comunidad veracruzana.

Uno de los contados políticos que ha tenido la oportunidad de conducir el timón en plena tormenta social. Acostumbrado a reclamos, pero también a respuestas mediatas.—   No sólo sabe oír, sino sustancialmente hablar.

El papel desarrollado en el turbulento gobierno de Agustín Acosta Lagunes, demostró su verdadera vocación­ de servicio en materia de negociación política, pacto social y firma de acuerdos con liderazgo.

El tránsito en la dirigencia del comité directivo estatal del Partido Revolucionario Institucional, en la dirección general de Seguridad Pública y en la titularidad de la secretaría de Gobierno, marcó rumbo.

Sabe poner orden a la plaza.

No es el momento de andar por las ramas, de ju­gar a la gallina ciega o escenificar el llanto lastimero de la llorona loca. Las bromas no caben, la Procuraduría de Justicia del Estado, representa el orden, pero también el respe­to y aplicación de la ley.

La delincuencia de ayer es totalmente diferente a la de hoy. Los tiempos son otros, diferentes, distantes.

La fundación de la Asociación Política Vía Veracruzana, le permitió mantener el contacto con los líderes naturales y aún con los artificiales de la región, y profundizar en el conocimiento y, solución de problemas políticos, económicos y sociales.

El dominio del escenario está a la vista de to­dos. El Veracruz de Javier Duarte de Ochoa no es igual al de­ Agustín Acosta Lagunes y menos, al de Fernando Gutiérrez Barrios.

La delincuencia es de otro perfil. El tiempo del caci­quismo y del hombre fuerte de la región, pasó a la historia negra del Estado.

El triunfo obtenido como candidato del Partido Revolucionario Institucional a la diputación federal por el distrito electoral de Huatusco, demostró sobre la mesa los dados de la capacidad de convocatoria en circunstancias adversas.

Flores Espinosa representa una garantía de eficiencia, transparencia y servicio en la Procuraduría de Justicia de Veracruz. El 18 de octubre del 2011, asumió el cargo no sólo con el visto bueno del Congreso Local, sino sustancialmente con el beneplácito de liderazgos políticos, económicos, sociales, culturales y religiosos.

Es demasiado temprano para juzgar el trabajo iniciado en materia de procuración de justicia. Uno de los primeros movimientos del funcionario consistió en colocar en puestos de mando a servidores públicos responsables, respetuosos, profesionales y honestos.

Los cambios en la Agencia Veracruzana de Investigaciones (AVI) y en la adscripción de 70 agentes del Ministerio Público, son parte de los puestos mediatos contenidos en su apretada agenda de compromisos institucionales y de trabajo.

Amadeo Flores Espinosa va lento, luego de considerar que heredó una procuraduría con fuertes rezagos de resultados, provocados por el desconocimiento en materia administrativa de funcionarios improvisados.

Si algo tiene el hombre de Cotaxtla, municipio ubicado en la zona centro de Veracruz, es que en los cargos de elección popular y puestos de carácter administrativo siempre ha procurado rodearse de gente capaz, competente y conocedora.

Una de las grandes virtudes que le han convertido en la leyenda viviente del quehacer político, es la habilidad de adecuarse a las circunstancias.

El hecho de servir a los gobernadores Rafael Hernández Ochoa, Agustín Acosta Lagunes, Fernando Gutiérrez Barrios, Dante Delgado Rannauro, Miguel Alemán Velasco, Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, habla del pleno domi­nio del oficio político, del conocimiento de la institucionalidad, del rigor de la disciplina, y de su definida vocación de servicio.

Bien.

Sólo para tus ojos…

El presidente Felipe Calderón Hinojosa, envió a la Cámara de Diputados el proyecto de decreto de la Ley Fede­ral para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, mejor conocida como Ley Antilavado.