Columna: La Grilla de Chon

LA GRILLA DE CHON

Leyes al mejor postor ¡Ya Basta!
¿Renacerá el PRI?
Política en Los Tuxtlas

Un pueblo sin ruinas, es un lugar sin memoria; una tierra sin la vanidad de su historia política donde los mentirosos y corruptos figuran claro, las gallinas son culpables.
Cuando los zorros representan el jurado, mientras el reloj del tiempo sigue dando campanadas que indican una posible cura para librarnos de esas lacras de políticos, con poder, que siempre apuntan hacia la explotación convencional de sus intereses, aun a costa del empobrecimiento de los demás: ¡Cuidado!.
En menesteres políticos de intereses creados, intentar engañar al pueblo: “es como pretender esconderle el amanecer al gallo”.

Gato escaldado al agua fría rehúye.
Tantas veces mancillada la Constitución Jarocha (a modo tan conveniente) por políticos con poder para quienes ha sido una especie de “mujer tentadora”, digna de ser exhibida, a la que cuando le conviene tiene necesidad de adornarse, completarse, reformarse, llenarse de municiones para volverla un arma y poder a través de ella, “Gobernar”.
Cada sexenio le meten mano a la Constitución del Estado, con intenciones diversas.
Lo mismo para hacer posibles caprichos o ambiciones personales que, para dar rango Constitucional a lo que no tiene respetabilidad, porque nadie ha ajustado a sus dogmas, ni han sido leales a sus principios Constitucionales, ya que cada seis años sufre el Constante cambio de sus Leyes para que sirvan estas a un programa político circunstancial, meramente sexenal, concebido por los hombres que se encuentran en ese momento en el poder.
Todo en favor de quienes la han ultrajado.

En el horizonte jarocho, por lo que se avizora a lo lejos, hay a quienes les resulta tentador el intento de pronosticar que como perspectiva, puede darse el renacer político del pueblo veracruzano.
A la vista el 5 de junio: “el cartón propagandístico está en el aire”. Solo le falta la foto y el nombre del que viene, del que resulte, aunque los priistas de nuevo cuño se han vuelto más ricos y menos priistas, auguran que con billete fresco aceitarán la maquinaria del PRI en la entidad jarocha para llevar al triunfo al candidato don Héctor Yunes Landa, quien no puede echar las campanas al vuelo.
No toda la estructura dura política de ese tricolor partido está de su lado y el escenario se hace más volátil en la mayoría de los 212 municipios, donde muchos alcaldes ‘presumiendo’ de un control político poblacional que carecen, van por ese billete.
Otros alcaldillos cínicos venden causas, traicionando a su pueblo.
Fingen lealtad PRI y por debajo del puente, traicionado están la causa: Don Héctor.
¿A quién beneficia está triste actitud politiquera?
Suponiendo que llegado el momento, el candidato a gobernador llegara al poder con la magra fama de haber sido solo producto de una operación antidemocrática de la corrupta maquinaria electorera de su partido, con la arrogancia de siempre: su pirámide autoritaria.
Sin compromisos, de veras con los electores verdaderos; sin el prestigio de un conocimiento real de los problemas por los que atraviesa en la actualidad el Estado, aunque se presuma de ello. Sin una mística, ni rumbo determinado.
¡Cuidado! Nada cambiará, todo seguirá igual.
Es tiempo de enderezar la actitud, de no vivir añorando los aciertos del ayer, si los tuvo; ni contando los hoyos al caer por confiable torpeza.
Antes de buscar el respaldo traicionero de los alcaldes municipales deturpados por las mayorías vengativas con razón, consciente debe estar de las dificultades que enfrenta al realizar alianzas con partidos y organizaciones “morralla”… Todavía faltan algunos meses y mucho por verse.

En Los Tuxtlas, empezó asomarse la sucesión gubernamental. El juego de las predicciones electorales deprimen el ánimo de los jarochos y les puede fallar el tiro a los que sin ver más allá de sus narices, entre los que aparecen “corifeos”, “bufones”, “coordinadores”, “operadores políticos”, además de “promotores del voto”, en nómina proclaman favorito a su patrón ¡Craso Error!…
Apenas empieza a asomarse la sucesión gubernamental y la democracia ya está siendo vilmente asesinada en cada uno de los municipios veracruzanos, donde muchas volteretas políticas hemos visto, pero en ninguna de ellas se ha producido una definición tan ingenua como de estos serviles tingoliches.
Véase, a discreción abundan candidatos clandestinos a la diputación local; algunos con campaña anticipada valiéndoles m… tiempo y forma, han iniciado la batalla por las bardas donde inscriben las más baratas y poco creíbles promesas, en lugar de hacer fidedignos los propósitos de los representantes populares verdaderos (a sabiendas que la política no es competencia de publicidades ostentosas y costosas), a la gente se convence con verdades, no con anuncios comerciales políticos.
Al de azul turquesa, lo dan como el mejor posicionado.
Después de iniciar con mucho ruido político “yo no voy a comprar votos, yo les voy a poner la caña para que aprendan a pescar y con esto, cada quien traiga su dinerito”, el doctor Juan Manuel Rayas Arvizu, en pos de la diputación local por el XXV Distrito Local Electoral, pero de pronto… Silenció, siendo considerado una fuerte opción —al parecer no pondrá la caña—.
Que el PRI, sin más ni más, con amarres en lo oscurito nombra a una perfecta desconocida Juana Lilia Gómez Ángel, como candidata a la diputación local por Lo Tuxtlas.
Y, qué decir el alicaído PRD, que aprovechando ser cobijado por el PAN, en coalición, alza el cuello y endilgan como candidata a Guadalupe Málaga, por presión y artimañas del nefasto cuija Héctor Málaga, quien de esta manera pretende seguir pegado en la ubre presupuestal, por encima de los escasos militantes del PRD de San Andrés Tuxtla, que supuestamente, controla con esta clase de adversarios, sin oficio político, ni conocimiento de causa.
Vicente Benítez González, con una estructura a tiempo definida, podrá navegar en aguas azul turquesa con tranquilidad y lograr su objetivo: la diputación local.
Usualmente, no me gusta contar los pollos, sin antes ver que se rompe el cascarón, mientras en la batalla de las bardas, los partidos políticos proclaman lo que sus candidatos no pueden remediar en la realidad.
Los partidos y candidatos, son producto de un proyecto individual y convenenciero y por ello, no histórico, no institucional, no aglutinador de las aspiraciones más representativas del pueblo, sino ficticio y circunstancial.
Véase.
El gran contraste entre la aspiración del lema y la realidad miserable de esa gran mayoría de pobres que más que la alharaca electoral, les interesa mejorar su nivel de vida porque se necesita valor para ver en las ruinas de un desastre político que nos mortifica y humilla como pueblo, los elementos de un éxito futuro.