Columna: Quehacer Tuxtleco

QUE HACER TUXTLECO

Arrancan campañas candidatos a la gubernatura.
Dos años no son suficientes para cambiar el Estado.

Ha iniciado de manera formal el proceso electoral y las campañas de los candidatos a la gubernatura por el Estado de Veracruz, un mini gobierno de dos años que tiene como objetivo recuperar la confianza que de los veracruzanos en que el gobierno les resuelva los cientos de problemas que se han generado hasta el momento.
Quien sea el nuevo gobernador, tendrá mucho que hacer por el Estado de Veracruz, que se encuentra plagado de deudas, reclamos, inseguridad, secuestros, inclusive algo que los gobernantes han empezado a perder de manera sistemática, la credibilidad, pues han prometido tanto que luego no cumplen.
Los que están contendiendo por el máximo cargo en el Estado, han empezado a prometer que serán los mejores, que tienen la verdad absoluta y que seguramente harán creer a la población, que que son los mejores, sea de cualquiera de los partidos que contienden y que esto lo podrán ver una vez gobernado.
Sin embargo, sería bueno señalar que como lo dice el tango “veinte años no es nada”, mucho menos serán dos años que se van muy rápido y si se plantea con una programación, en los primeros seis meses se encargarían de reorganizar a la burocracia, otorgando los cargos para las personas idóneas a mejorar la situación del Estado.
Esto en el mejor de los casos, porque aunque se diga que desde el inicio de la administración se colocarán a los mejores, regularmente siempre los primeros meses son de prueba, por lo que suena difícil creer que se tenga a esas personas, a menos que se coloquen a políticos viejos, anquilosados en el poder, que en poco o nada resolverían la situación.
Por otro lado, el gobierno como tal, tendría entre once y doce meses para gobernar, realizar obras, acciones y todo lo que pueda, pues finalizando ese periodo, se iniciaría nuevamente el proceso electoral, que concluiría en el mes de julio 2018 y de ahí en adelante, ya todos saben, una vez ganado el nuevo gobierno, los reflectores se dirigen exclusivamente a ellos.
Esto que ya lo han analizado muchos, es lo que precisamente no están vendiendo los candidatos, quienes en su afán por ganar, han empezado a prometer que harán de Veracruz un Estado diferente, cosa que es de dudarse por la cantidad de problemas que se presentan y que muchos de ellos redundan en la situación económica.
Quien gane, si tendrá la verdadera responsabilidad de averiguar realmente ¿qué ha sucedido con los recursos que han llegado al Estado?, ¿cómo se han empleado? y ¿por qué la gran cantidad de deuda que se indica existe?, todo en miras a sacar adelante al Estado, aunque muchos quisieran que se crucificara a los que han ocupado recursos de los veracruzanos.
Hablar de que uno u otro pueda ganar, cuando están iniciando las campañas sería irresponsable, aunque para cada uno de los aspirantes, su triunfo ya está garantizado, porque según las encuestas que han pagado cada uno, el electorado les favorece en su votación, aunque esta solo se refleje en las urnas el próximo 5 de junio.
Cierto es que cada uno de los candidatos, han iniciado sus contiendas, buscando que la ciudadanía les crea que serán los mesías de un Estado que requiere un verdadero redentor, para que mejore, cosa que se ve difícil por lo antes planteado, que hará difícil esa situación, no tanto por quien llegue al gobierno, sino que el tiempo lo tendrá en contra.
Ahora bien, hay que recordar que Veracruz es el tercer Estado en votantes en el país, que es una pieza importante para cualquier instituto político y que harán hasta lo imposible por lograr que el triunfo sea conservado por el partido en el poder, o ganado por cualquiera de los otros contendientes que se encuentran en la jugada.
Si Veracruz se pierde, por parte del partido gobernante, seguramente le será difícil recuperar votos para el proceso electoral del 2018, que está a la vuelta de la esquina y que viendo que un Estado importante como este se les va de las manos, seguramente podrán también perder la nacional, por lo que no sería difícil de dudar que el interés del gobierno central aporte para este proceso, retribuyendo lo que alguna vez recibieron.
Finalmente, una gran mayoría en las redes sociales y en las calles se han quejado del gobierno, del partido y de todo lo que tiene que ver con ellos, pero son esos los que en muchas ocasiones no votan, por lo que no tendrían que quejarse, pues es difícil que un pueblo se esté quejando si no se hace nada para mejorar con el voto de cada uno.